Malas artes para una reelección
Angel Wayar W.
Se intentó compararlo con el gran Nelson Mandela (primera barbaridad), luego se pretendió postularlo a Premio Nobel de la Paz (mayor barbaridad), hasta que –como la tercera es la vencida– gracias a los panegiristas y adulones de siempre, para satisfacer la egolatría del Jefe, se lo ha nombrado “Libertador”, con casaca, charreteras y todo, burdamente, en un parangón ridículo al fundador de nuestra República, Simón Bolívar. Empero, al fin de cuentas, si Venezuela tiene a un Comandante, por qué la República de Bolivia -perdón, el Estado Plurinacional– no podía tener a un Libertador.
Así, don Evo –el Libertador- que funge como Presidente Constitucional, contrariando la normatividad que rige la materia electoral, obsesionado por su reelección, ya ha iniciado con bastante anticipación su campaña proselitista, regalando dinero del Estado Plurinacional a manos llenas. A los bonos “Dignidad” (instaurado como “Bonosol” por Goni, con la misma intención) y “Juancito Pinto” (copiado del “Bono Esperanza” de José Luis Paredes como Alcalde de El Alto), en lo que corre de este año, ha instituído, muy singularmente, tres bonos más: 1) bono a empleados de la Administración Pública (sospechosamente, sólo a dependientes de Ministerios, que radican en La Paz); 2) bono a mujeres embarazadas o con hijos menores (faltaría a la pareja de ellas, o, a los progenitores), y 3) bono a los excombatientes de la Guerra del Chaco (faltaría a las viudas), dilapidando alrededor de 280 millones de dólares anuales, como se afirma.
Empero, estas malas artes, para captar votos, no han quedado ahí, sino que van más allá, por cuanto el Gobierno, muy diligentemente, ha dispuesto la migración de miles de familias –se dice alrededor de ocho mil– del occidente de nuestro país, al Departamento de Pando, cuya presencia, más hijos mayores de estas familias, ha motivado que la Corte Departamental de Pando calculara en un 25% el aumento de electores en este Departamento, obligados, obvio, “por el favor de dotarles tierras”, a votar por la reelección de Evo. Ya, antes, muy raramente, se trasladaron cerca de 1000 policías que “resguardan” la seguridad ciudadana de Cobija, y que anteriormente -a la detención ilegal del prefecto Leopoldo Fernández- no llegaban a 300. Además, con la argucia de controlar las fronteras con Brasil y Perú, se trasladarán –se dice– unos 5000 uniformados, para lo que el Gobierno construirá un gran cuartel en la localidad de Puerto Rico. Migración ésta que puede acarrear problemas con los oriundos y campesinos de la región, como ya se viene anunciando
Cuándo no, el apoyo venezolano para esta política de aumento forzado de ciudadanos, a tierras pandinas, con fines claramente electoralistas, no se dejó esperar, y es muy diligente, apoyo que, como ya se ha denunciado, no sólo estriba en lo técnico, como construcciones, caminos, alcantarillados, etc., sino en una evidente, peligrosa y clara injerencia extranjera de adoctrinamiento a jóvenes de occidente y oriente, con la realización de cursillos que, inclusive, concluyen con la extensión de certificados que llevan el rótulo de “Jóvenes Líderes” y el rostro de Evo Morales Aima.
El afán, es lograr, indisimuladamente, no sólo el triunfo de la candidatura presidencial del MAS, sino asegurar el mayor número de curules en la próxima Asamblea Legislativa Plurinacional, y tener –nuestro autoritario Presidente Constitucional- los dos tercios, para un poder absoluto del Órgano Legislativo, como lo denomina el mamarracho de la actual Constitución Política del Estado, al Poder Legislativo. En síntesis, como el MAS, en gran rebelión, ha “conquistado” el Departamento de Pando, y tenerlo como presea, éste se convertirá en otro baluarte masista. Sórdida manera para obligar a la reelección tan ansiada por don Evo.