Congreso tratará derogatoria de leyes resistidas por la Amazonia
La aprobación de proyecto de ley derogará dos decretos duramente cuestionados por organizaciones indígenas. |
• Legisladores peruanos buscan una solución integral al problema amazónico.
Lima, (Reuters).- El primer ministro peruano, Yehude Simon, presentó ayer al Congreso un proyecto de ley para que sean derogadas dos polémicas leyes, que desencadenaron las peores protestas contra el presidente Alan García, en sus tres años de mandato y que dejaron 34 muertos.
Simon llegó el pasado lunes a un acuerdo con los jefes de las comunidades amazónicas que habían demandado la derogación de las leyes 1090 y 1064, incluidas en el marco regulatorio de un pacto de libre comercio que Perú suscribió con Estados Unidos, porque afirman “los despoja” de sus territorios.
“Entrego en nombre del Gobierno esta propuesta de derogatoria (...). Nosotros no podemos dejar de reconocer que nuestros hermanos amazónicos aman la tierra, aman la naturaleza y han sido históricamente olvidados”, dijo Simon en el Congreso, junto a jefes amazónicos y legisladores.
TRATAMIENTO
Según el presidente del Congreso, Javier Velásquez, se espera que el proyecto sea debatido hoy en el pleno del Parlamento. “El Congreso facilitará a la mesa de diálogo para darle una solución integral al problema amazónico”, dijo Velásquez.
Las protestas de los indígenas durante dos meses desencadenaron cruentos enfrentamientos que dejaron al menos 34 muertos entre policías e indígenas. “Que nunca más se repitan hechos como los que sucedió”, refirió el Primer Ministro.
Simon, un político de izquierda, ha afirmado que dejará el cargo en las próximas semanas luego de que se solucione el conflicto con los nativos amazónicos.
SECTOR INDÍGENA
Grupos indígenas estaban a la espera de que el Gobierno peruano proponga al Congreso derogar dos decretos sobre la explotación de la Amazonia que rechazan y que generaron una crisis saldada con 34 muertos.
La derogación de los decretos fue acordada el lunes en una reunión entre el jefe de gabinete, Yehude Simon, con una docena de ‘apus’ o líderes nativos de la etnia amazónica asháninka en un poblado de la selva central del país.
“Esperamos que este compromiso se cumpla, luego retornaremos a nuestros pueblos para que el país quede totalmente tranquilo”, dijo Lidia Rengifo, Secretaria General de la Asociación General de Pueblos Indígenas de la Selva Central, a la radio RPP.
La decisión de Simon marcó un retroceso en el conflicto con los nativos. Hasta ahora, en dos meses de protestas indígenas, el Gobierno había defendido la validez de las normas cuestionadas.
Tanto los partidos de derecha como de izquierda criticaron el giro del Gobierno y señalaron que de haberse tomado anteriormente la decisión de anular los decretos se habrían evitado los choques del 5 y 6 de junio en la ciudad de Bagua (noreste), que dejaron 24 policías y 10 nativos muertos.