Embajador peruano estará en su país de forma indefinida
Fernando Rojas, embajador peruano en Bolivia |
• Llamado a consultas de Fernando Rojas no fue “cuestión de rutina”, tal como dijo David Choquehuanca.
• Embajador boliviano pidió a ambos gobiernos efectuar autocrítica del delicado momento que atraviesan.
Lima- Perú.- Finalmente las apreciaciones del canciller David Choquehuanca fueron equivocadas, el llamado en consultas del embajador del Perú en Bolivia, Fernando Rojas de parte de su Gobierno no fue cuestión de “rutina”, como afirmó el diplomático nacional. El canciller peruano José García Belaunde informó que se convocó a su representante como “muestra de desagrado” y que se evaluará cuando vuelve a Bolivia, ya que estas circunstancias no son las más propicias para que esté en el país.
“Ha sido llamado en consulta porque no nos parece adecuado que en las actuales circunstancias tengamos al embajador allá. Ya veremos en qué momento vuelve, pero estará de forma indefinida (en el Perú)” manifestó García Belaunde, según refleja el portal de noticias de Radio Nacional del vecino país.
Belaúnde reiteró que la carta enviada por Evo Morales a los nativos peruanos, unos días antes de las protestas en Bagua, fue un paso más allá de expresar su solidaridad con los derechos de los pueblos indígenas, de su simpatía, de su cercanía. “Hizo una convocatoria a resistir, a rebelarse y a la revolución”, dijo.
Para el Canciller peruano detrás de estos hechos, lo que se pretende es crear en Perú un clima similar al ocurrido en Bolivia, donde el 2003 tras marchas y manifestaciones, fue derrocado el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada.
Por su parte Franz Solano, Embajador de Bolivia en Lima, que continúa en el Perú pidió a ambos gobiernos que hagan una autocrítica del delicado momento diplomático que se está atravesando, ya que ambas administraciones incurrieron en injerencia.
El embajador citó la presencia de congresistas peruanos en Bolivia para investigar el funcionamiento de las casas de la Alternativa Bolivariana para las Américas. “Eso es intromisión, esto no es que viene de Bolivia, por favor, hay acción y reacción; hay que tener sentido autocrítico y reconocer los errores que se han ido dando, de las dos partes”, dijo.
Las relaciones entre Bolivia y Perú pasan por el peor momento de su historia, luego que el Gobierno peruano decidiera convocar a su embajador en La Paz, Fernando Rojas, como una manifestación de desagravio por las constantes intromisiones y declaraciones del presidente Evo Morales Aima.
Los casos de tensión política entre ambas naciones, que lucharon juntas en la Guerra del Pacífico en 1879 contra Chile, se remontan a 2006 cuando ambos países tuvieron roces diplomáticos por el ciudadano peruano Walter Chávez.
Entre 2007 y 2008, las tensiones subieron. La decisión del Perú de avanzar unilateralmente en las negociaciones comerciales entre la Comunidad Andina de Nacionaes (CAN) con la Unión Europea (UE), forzó al Gobierno boliviano a atacar la decisión peruana.
El presidente Morales, el 3 de junio de 2008 dijo sentirse preocupado porque ve a su homólogo peruano “muy gordo” y poco imperialista”.
En julio de 2008, Perú presentó ante la Organización de Estados Unidos (OEA) un informe sobre las que consideró “permanentes intromisiones” del presidente Evo Morales en asuntos internos de ese país.
“Esperamos que eso sirva para que en el futuro el Sr. Morales se abstenga de seguir interviniendo, incluso incitando a la rebelión, como fue lo que hizo en sus últimas declaraciones”, aseveró José Antonio Belaúnde, Canciller peruano.
En febrero de 2009, la tensión retornó tras las investigaciones de las “Casas del Alba”, financiadas por Venezuela.
En marzo de este año, Perú interpuso una demanda contra Chile ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya, para recuperar zonas marítimas limítrofes perdidas en la Guerra del Pacífico.
Morales atacó al Presidente de Perú por esta acción por perjudicar intereses bolivianos de retorno al mar.
El 8 de mayo pasado, Perú otorgó asilo al ex ministro de Gonzalo Sánchez de Lozada, Jorge Torres Obleas. Morales tildó de “chabacano” a García por su proceder.
Tres días después, el Gobierno peruano dio asilo a otros dos ex ministros: Mirtha Quevedo y Javier Torres Goitia. Las tres autoridades son juzgadas por los lamentables acontecimientos de octubre de 2003.
El 5 de junio, enfrentamientos en la Amazonia peruana dejan como saldo la muerte de 25 policías y nueve indígenas muertos. El hecho es calificado de genocidio por algunas autoridades bolivianas.
Mientras que Perú acusó a Evo Morales de incitar a la violencia en ese país y como prueba exhibe una carta remitida por el Jefe de Estado boliviano a dirigentes campesinos peruanos donde se consignan las palabras “agitación”, “subversión” y “revolución”.
El 15 de junio, Perú convocó a su embajador como un gesto de rechazo a las declaraciones del Mandatario boliviano quien calificó de ‘genocidio’ del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos las muertes de campesinos peruanos en la región amazónica de Bagua.
El Canciller peruano en una entrevista concedida al diario Expreso, de su país, calificó de “mentiroso” a Morales porque, a su juicio, afirmó sin pruebas que se produjo un genocidio en la selva peruana y había anticipado que llamaría a consultas al Embajador de Perú en La Paz.