Política, democracia y empresa
Mucha tela por cortar
Clovis Díaz de O.F.
La artesanía textil boliviana, ubicada en los departamentos de La Paz, Oruro, Cochabamba, Tarija y Santa Cruz, podría convertirse durante este año y el venidero 2010, en industria textil de alto rendimiento productivo, capaz de exportar prendas de vestir de probada calidad, a países vecinos, entre ellos Argentina y Perú.
Siete módulos de microproductores se han unido en torno al Primer Complejo Productivo Textil. Son mini-empresarios, con capacidad instalada muy limitada, para ofertar prendas de vestir al mercado de exportación. El Proyecto actualmente tiene la infraestructura de lo que sería una gran fábrica, con base en modernos talleres, equipados con tecnología sofisticada y personal adiestrado en cursos específicos de capacitación.
La idea persigue industrializar al sector textil, aún en etapa artesanal; distribuir la riqueza generada entre sus componentes; crear miles de nuevos empleos. Se está trabajando en módulos de prendas deportivas en la ciudad de Copacabana, La Paz, entre otras novedades. La firma más grande del Perú, “Topi Top”, habría solicitado 200 mil prendas y luego, hasta fin de año, 400 mil prendas por mes; mientras que Argentina habría encargado la confección de 50 mil prendas por mes. Una buena noticia para estos emprendedores, cuyo Proyecto empieza a ver rendimientos, en su sector comercial. Cuando el Proyecto llegue a su máxima capacidad, el ingreso económico mensual superaría los 27 millones de bolivianos.
La promesa textil también generaría trabajo para insumos producidos en nuestro país, como fábricas de cajas de cartón, de bolsas plásticas, de tela nacional, de etiquetas, etc.
El Complejo ya dio sus primeros pasos en El Alto, avanza en las ciudades de Copacabana, Cochabamba, Tarija y Santa Cruz. Los productores de textiles en su conjunto, en esta ocasión, tienen mucha tela por cortar, pues nuestro país podría convertirse en la “China sudamericana”, algo posible de lograr.