Fue la peor vergüenza
Perder un partido de la manera como lo hizo ayer la selección boliviana es una total vergüenza.
Es inexplicable que siendo dueños del balón no se haga podido concretar goles, porque opciones se las generó varias, pero la ineficacia y el exagerado individualismo por convertirse en el héroe de la fecha sepultaron las ilusiones del triunfo.
Venezuela hizo su juego, cumplió su cometido, más que proponer un fútbol atildado, con buena técnica, corrió, marcó y aguantó, aspectos que...
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