Al final del recorrido
No faltó la comida y la bebida
En un recorrido efectuado por la calle Wenceslao Argandoña y la avenida del Ejército, punto final de la entrada del Gran Poder, se pudo apreciar la presencia de más de 100 puestos de venta ubicados a lo largo del trayecto.
Los propietarios asentaron sus puestos de venta en ambos lados de la calle, invadiendo hasta el atrio del Teatro al Aire Libre.
La mayoría de los puestos se dedicaron al expendio de alimentos: entre choripanes, sandwiches de chola, charquekan, hamburguesas y platos más elaborados como ají de pollo, y picante mixto.
BEBIDAS
Del mismo modo, se pudo observar la venta de refrescos, tanto gaseosas como refrescos naturales que saciaban la sed de más de un danzarín, que luego de un largo recorrido solo deseaba mitigar la misma con una refrescante bebida helada.
Por otro lado, se pudo observar la presencia de más de 20 puestos de venta de bebidas alcohólicas al final del trayecto.
Horas más tarde y pese a las restricciones promocionadas por mucho tiempo, la fiesta se deslució por el excesivo consumo de alcohol que como consecuencia lógica dejó el saldo vergonzoso de personas golpeadas, menores extraviados y hasta enfrentamientos entre grupos.