Las relaciones de Bolivia y Perú en situación crítica
Redacción central, 31 MAY. (ANF).- El asilo que Perú concedió a tres ex ministros bolivianos, procesados por el caso “Octubre Negro”, y la demanda que en Lima se planteó contra Chile en la Corte Internacional de La Haya provocó una situación crítica, entre la administración del presidente Evo Morales y la de su colega Alan García.
El presidente Morales, quien abrió la posibilidad de revisar las relaciones con Perú, concedió una entrevista al diario chileno La Tercera, en la que aseguró que Alan García planteó la demanda internacional “para perjudicar” las negociaciones que su administración desarrolla con Chile.
“Mi problema no es con Perú, es con su gobierno, con su Presidente (...) Si existiera un problema entre Perú y Chile sobre los límites, la forma de resolverlo sería el diálogo. Pero para perjudicar a Bolivia hacen una demanda, para que Bolivia no tenga salida al mar”, dijo Evo Morales en la entrevista que se publico este domingo.
Adicionalmente, en esa misma entrevista, el Jefe de Estado asegura que “el Gobierno peruano sabe que la demanda la va a perder” y acusa al Mandatario de la nación incaica, de usar el tema para mejorar su popularidad al interior de su país. Morales afirma que el asilo concedido a favor de los ex ministros del gobierno del ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada “es una abierta provocación”. “Tal vez quiere vengarse de nuestras diferencias ideológicas y políticas”, complementa.
En Lima, el congresista y ex canciller, Luis Gonzales Posada, afirmó que Evo Morales busca “complacer” al Gobierno chileno. “(Evo Morales) acepta ser usado contra el Perú, como una especie de bazuca (arma lanzagranadas antitanque) contra nuestro país en aspectos internacionales”, declaró Gonzales Posada en una entrevista con Radio Programas del Perú (RPP).
Así, el legislador oficialista del Perú afirmó que Morales “pretende ocultar su fracaso en su política marítima atacando al Perú y siendo lisonjero con Chile” y, en ese marco, cree que con esta actitud intenta buscar un beneficio político personal.
Al menos siete incidentes diplomáticos e impasses se produjeron entre Bolivia y Perú desde el año 2006, todos ellos por declaraciones de los presidentes de ambas naciones sobre marcadas diferencias en asuntos comerciales, de jurisprudencia, temas de integración, por supuestas injerencias e incluso por el mar.
En muchos casos, las declaraciones presidenciales se matizaron con adjetivos que provocaron “una erosión” de la confianza que ambos países. Según el ex canciller Armando Loayza la agenda de integración histórica que Bolivia y Perú tienen está prácticamente paralizada.
A excepción del incidente diplomático en curso, todos los impasses se resolvieron por los canales diplomáticos y hasta el momento una sola vez el embajador peruano, Fernando Rojas, fue llamado en consulta; acción diplomática considerada como una señal de protesta.
El primer impasse con Perú se produjo en 2006, cuando el presidente Evo Morales apoyó abiertamente la candidatura del candidato nacionalista Ollanta Humala, lo que molestó a las autoridades de Perú. Posteriormente, criticó al ex mandatario de aquella nación, Alejandro Toledo, cuando se aprestaba a dejar el cargo.