ANP censura intención del Gobierno de desprestigiar a la prensa nacional
La ANP exhorta al poder político, y en particular al Gobierno a restablecer las condiciones de normalidad y de respeto al trabajo de los medios de comunicación y de los periodistas. |
• Asimismo rechaza las expresiones ofensivas de Evo Morales contra los periodistas.
• Reitera también su indeclinable defensa de la libertad de prensa y expresión
La Asociación Nacional de la Prensa (ANP) censuró la intención del Gobierno de desprestigiar a los medios de comunicación nacionales ante la comisión de la Sociedad Interamericana de la Prensa (SIP), con el fin de generar una impresión equivocada del trabajo periodístico en Bolivia.
Los ejecutivos de la ANP, a través de una resolución, ratificaron su indeclinable defensa de la libertad de prensa y de expresión, al mismo tiempo que manifestaron su rechazo a todo intento de violar todo lo establecido en la Constitución Política del Estado (CPE), con relación a las libertades ciudadanas y los derechos humanos.
En el documento presentado por el presidente de la ANP, Marco Antonio Dipp, también se rechaza las expresiones ofensivas contra los periodistas, como el calificativo de “pollos de granja”, que emitió el presidente Evo Morales. Esta declaración –dice el documento- además de constituir un calificativo inaceptable sobre los periodistas, es una demostración de intolerancia con la labor periodística.
El documento deja claramente establecido que los medios que agrupa, jamás han considerado al presidente Morales y a su gobierno, como enemigos y han dado suficientes muestras de su propósito de mantener relaciones normales con el ahora Órgano Ejecutivo.
Los representantes de esta organización recordaron la invitación que se hizo al presidente Morales y sus ministros para entrega del Premio Libertad 2009 al periodista y sacerdote jesuita José Gramunt de Moragas, a la que ninguna de las autoridades asistió, que según una carta oficial se debió a compromisos que habrían asumido con anterioridad.
En el documento también expresa su preocupación por el juicio que inició el Gobierno contra el periódico La Prensa, con lo cual se pretende, a todas luces, atemorizar al periodismo. “Advertimos que dicho juicio crearía un funesto precedente porque ha basado su acusación sobre supuestos delitos, como el de desacato, injurias y calumnias, contemplados en la legislación penal boliviana para procesos ordinarios; delitos que, según la declaración de principios sobre la libertad de expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, constituyen un atentado a la libertad de prensa y expresión y que, por lo tanto, deberían ser desechados por los Estados para regular la actividad de los medios de comunicación y/o periodistas, como lo solicitó la SIP en la reunión con el Gobierno”.
“Sólo cuando se deje de intimidar y atacar al periodismo independiente; se apruebe una ley de acceso a la información que obligue a todos los funcionarios del Estado Plurinacional de Bolivia a acatarla y respetarla; y sean derogadas las normas de penalización al periodismo, como lo hicieron otros países, habrá una total y efectiva libertad de prensa”, dice el documento.
Finalmente, la ANP exhorta al poder político, y en particular al gobierno del presidente Morales, a restablecer las condiciones de normalidad y de respeto al trabajo de los medios de comunicación y de los periodistas, diluyendo la falsa imagen, que se pretende proyectar desde el Estado, de una supuesta e inexistente confrontación entre el Gobierno y el periodismo independiente.