Ante posible querella contra Perú por asilo a ex ministros
Morales se expone a un “papelón” internacional si su amenaza procede
Evo Morales |
• Así lo aseguró el canciller peruano Luis Gónzales ante la posibilidad de que el Gobierno boliviano presente una demanda ante la Corte de La Haya por el tema.
Luego que el presidente Evo Morales anunciara que presentará ante la Corte Penal Internacional (CPI) de La Haya una querella contra Perú por su decisión de conceder asilo a tres ex ministros de Gonzalo Sánchez de Lozada, el ministro de Relaciones Exteriores del país vecino, Luis Gonzáles Posada, dijo que el representante boliviano se expondría a un “papelón” internacional si su amenaza procede.
En criterio del representante peruano, el anuncio demuestra un profundo desconocimiento de lo que es el derecho humanitario, pues la figura del asilo es un “derecho sagrado” y cada país tiene el derecho de concederlo, sin condicionamientos de ningún tipo y menos de un Gobierno extranjero.
“Con esta denuncia el presidente Evo Morales hará un ´´papelón`` internacional, porque nadie lo va a acompañar, y sería el primer Presidente en la historia en cuestionar un derecho sagrado como el asilo”, manifestó a la Agencia Andina.
El presidente Morales, durante el acto de inauguración de la tercera fase de un gasoducto dijo que apelaría a la “Corte Internacional de Justicia para que Perú levante el asilo”. La autoridad cuestionó nuevamente que el gobierno de Alan García dé asilo a los tres ex ministros del Sánchez de Lozada.
En criterio de Morales, “no es posible que algunos países den asilo a quienes tienen demandas, procesos por delitos de lesa humanidad”, y pidió al Ejecutivo peruano que “recapacite y revierta” la medida para “no tener problemas”.
“Exhorto a las autoridades peruanas para que éllos puedan velar por las buenas relaciones entre Perú y Bolivia porque estas declaraciones pueden dañar las buenas relaciones entre nuestros países, porque según las normas internas de los países, en caso de que sean asilados o refugiados, no deberían intervenir en asuntos políticos que comprometan las buenas relaciones internacionales y bilaterales porque incluso, en caso de que ratificaran ese asilo, estarían poniendo en riesgo su mismo refugio”, precisó.
Ante este hecho, Gonzales Posada señaló que estas expresiones de Morales son una muestra más de la animadversión que siente por el Perú por el presidente Alan García, y que se ha manifestado a lo largo de estos años con declaraciones “inoportunas, groseras e intervención en asuntos de política interna”.
Advirtió que, con esta actitud, Bolivia afectaría “severamente” el proceso de integración de la Comunidad Andina de Naciones, que ya ha tenido problemas con los acuerdos comerciales con Estados Unidos y la Unión Europea.
Gonzales Posada, también ex presidente del Parlamento, peruano, dijo que las expresiones de Morales no harían variar en nada la decisión en Lima de otorgar asilo y refugio a los tres ex ministros bolivianos. Consideró que se trata más de una amenaza mediática que busca tener repercusión internacional, en su política sistemática de buscar enfrentamientos con Perú.
NOTA DE RECLAMO
El canciller David Choquehuanca informó ayer que su despacho realizará un nuevo reclamo ante las autoridades peruanas para manifestar su preocupación porque los ex ministros refugiados en ese país se encuentran realizando actividad política “reflejada en los medios de comunicación”.
La autoridad recordó que la pasada semana envió al Gobierno peruano todos los antecedentes de la denominada masacre de Octubre Negro, para que ese país reconsidere los beneficios de asilo y refugio a Tórres Obleas, Quevedo y Tórres Goitia, decisión que ha tensionado las relaciones bilaterales entre Bolivia y Perú.
“Esperamos que Perú, con esta información fundamentada, pueda revisar, analizar y revocar el asilo y poner fin al refugio”, señaló.
Por otro lado, Choquehuenca, dijo que la Cancillería está a la espera de que la Corte Suprema de Justicia (CSJ) emita la orden de captura para los ministros del ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, para encausarlas a través de la Interpol en los países donde se han refugiado para eludir el juicio de responsabilidades por genocidio.