Oruro
Reactivación industrial textil requiere seguridad jurídica
Según productores, la reactivación industrial textil del país pasa por garantizar los temas de la seguridad jurídica, el derecho propietario y reglas financieras claras. |
• Demandan seguridad jurídica para promover desarrollo productivo.
La reactivación industrial textil del país pasa por garantizar los temas de la seguridad jurídica, el derecho propietario y reglas financieras claras, aseveró ayer el gerente de la Cámara de Industrias de Oruro, José Peñaranda Villagómez.
Dijo que se debe hacer una consideración básica circunscrita al tema de establecer reglas claras para la inversión y que estas no sean cambiadas en cualquier momento, como se ha venido dando en los últimos años.
Añadió que en el marco de la seguridad jurídica está el respeto al derecho de propiedad, algo que el Estado debe garantizar, para fomentar el interés de los inversionistas que impulsan las actividades productivas en el país.
Peñaranda sostuvo que el país requiere de reglas claras en lo que corresponde al financiamiento de la inversión, es decir, tasas de interés mucho más bajas y una política de repago de la deuda mucho más flexibles.
Indicó que pensar en una política de exenciones tributarias es difícil por las condiciones económicas del país, sin embargo no se debe dejar de pensar que ésta sería de beneficio para el sector industrial textil.
ROPA USADA
El tema de la ropa a medio uso es uno de los más candentes y dramáticos en el país, primero por las repercusiones que tienen en el sector informal, que en los últimos años creció desmesuradamente y segundo por la crisis provocada en el sector formal, en el tema de generación de empleo y la competencia desleal.
Añadió que el efecto de dejar de importar y vender este tipo de prenda usada permitirá la reactivación del sector industrial textil, que en los últimos diez años fue sometido a un decrecimiento constante y llegó hasta una pérdida de 150 mil fuentes de empleo directas.
De acuerdo a las normas y procedimientos de la Organización Internacional de Trabajo (OIT), el sector industrial textil, genera cerca de cinco fuentes de trabajo indirectas, “lo que significa medio millón de empleos adicionales, mismos que están en peligro de perderse por efecto de la comercialización de ropa usada”, puntualizó.
Dijo que reactivar ese aparato productivo significa nuevas inversiones en el sector industrial, que le hace falta a Bolivia, tomando en cuenta que el 2008 la inversión total alcanzó a 508 millones de dólares estadounidenses, aproximadamente un 40 por ciento menos con relación al 2007, en el que la inversión fue de 1.2 millones de dólares.
Consideró que para reactivar el aparato productivo de la industria textil en el país se requiere mucha inversión, porque el tema de maquinaria y equipo es caro, sin embargo, significaría un salto tecnológico para Bolivia.
Mencionó que en los últimos cinco años, la tecnología en la industria textil ha cambiado, especialmente en los procesos industriales de teñido, texturado de telas, de corte y de cosido.
Remarcó que este salto tecnológico hace que Bolivia ingrese a una fase de modernización de su aparato productivo que le permite un trabajo textil más competitivo, frente a otros países que tienen una tecnología atrasada.
Manifestó que Ecuador y Colombia cuentan con industrias textiles fortalecidas, mientras que Perú tiene otro rubro en el sector textil por lo que Bolivia nunca fue su competencia.
Explicó que en un momento de la historia del país, se contaba con mano de obra especializada en tejido, corte y cosido con significativa fortaleza, lamentablemente la recuperación de mano de obra calificada en el sector industrial es demasiado lenta y es un proceso que puede llevarnos entre cuatro y cinco años.
Peñaranda, aseguró, que existe capacidad de la mano de obra para generar valor agregado, que pude lograr que el país se constituya en un centro de exportación, por lo que el Estado Boliviano recibiría mayores recursos.
Puntualizó que el mercado interno se beneficiaría de esta actividad con productos de calidad de exportación, porque la exportación de productos manufacturados provoca una especie de subvención de la mercadería que será comercializada en el territorio nacional.
A su vez este beneficio del mercado interno repercute en la generación de impuestos para el Estado. Por eso el beneficio de la regeneración del aparato productivo textil es sumamente importante porque “es una cadena bastante larga la que se reactivaría en este momento”, destacó Peñaranda.
Recordó que en esta cadena, también, se debe tomar en cuenta al sector agroindustrial que se interesará en la provisión de materia prima para la producción de los textiles, en este caso se daría mayor importancia al sector algodonero nacional, priorizando a la industria de la fibra de camélidos y ovinos.