Gobierno enfrenta el “gran” reto para instalar el gas natural
(ANF).- La anunciada conclusión de compraventa de gas natural boliviano al finalizar el contrato YPFB-Petrobras, es “un gran” reto para el Gobierno que debe buscar mercados opcionales y repensar su política energética, aseguran analistas del sector.
En días pasados, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, indicó que seguirá honrando el contrato bilateral hasta cumplir el período de 20 años acordado en el GSA, suscrito entre Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y Petrobras. El país comenzó a enviar el energético el 1 de julio de 1999, por lo que finaliza en junio del 2019.
DESAFÍO
“El Gobierno tiene un interesante desafío hacia delante porque el problema del país es que los hidrocarburos muy livianos, por lo tanto, ‘sin un volumen razonablemente grande de gas natural no tenemos líquidos para el consumo interno’ ”, asegura el ex vicepresidente de Contratos, Fiscalización y Administración de YPFB, José Kreidler.
“El reto para el Ejecutivo es que ‘siguen como están e importan gasolina, jet fuel, gas licuado de petróleo’ y otros o ‘se tragan el orgullo y comienzan a actuar en términos económicos y no políticos, tal cual lo hace Lula’ ”, agrega la ex autoridad de la estatal.
Respecto del anuncio del Presidente de Brasil, otro analista señala que “Bolivia, desde ahora, debería repensar en su política energética, para abrir nuevos mercados en la medida justa”. Además, para que el tiempo no apremie, porque aun cuando todavía hay diez años, igual deben tomarse las previsiones correspondientes, pues la industria del ‘oro negro’ no es de un día para otro.
ESPANTANDO AL GIGANTE
Acerca del trato que da la administración Morales al “socio natural”. Un analista del sector recuerda que “el Gobierno boliviano privilegió el corto plazo, antes que el mediano y largo plazo” en la relación Bolivia-Brasil.
En el pasado, comenzando el 2006, a la nueva administración le “fue bastante sencillo modificar las condiciones contractuales, con Petrobras, en un afán de obtener una mayor participación en la renta petrolera”.