Cientos de bachilleres alteños reciben formación en diversas áreas técnicas
El secretario municipal del área de formación técnica laboral, Félix Chalco García, informó ayer que más de 500 bachilleres alteños comenzaron a recibir capacitación en las instituciones Idepro, Infocal, Don Bosco y Global para insertarse luego con más posibilidades al mercado laboral con el apoyo de la Fundación Autapo.
El funcionario recordó que el proceso de inscripción de los postulantes fue efectuado durante los primeros días de enero y se hizo una selección de los beneficiados en febrero.
“Vamos a beneficiar a más de 500 jóvenes. Venimos trabajando desde la gestión 2006 y hemos capacitado a más de 2.200 bachilleres. Con esta quinta convocatoria vamos a sobrepasar los 2.500 formados y capacitados”, aseveró.
Según García, el programa de inserción laboral continuará hasta el 2015, porque tuvo buenos resultados sobre la base de un trabajo expuesto al Gobierno Municipal de El Alto y los diferentes financiadores externos.
EL PROGRAMA
La comuna inició el plan a través de un convenio de cooperación interinstitucional y formó a más de dos mil bachilleres de escasos recursos económicos. El proceso de instrucción en cada ciclo tiene una duración de ocho meses.
El objetivo del programa es la inserción laboral de los jóvenes con el apoyo de instituciones de capacitación especializadas en ramas técnicas.
El proyecto comenzó en 2006 y se estableció que se insertó al mercado laboral a por lo menos el 82 por ciento de los instruidos.
La comprobación de cada logro se realiza por medio de la presentación del contrato de trabajo, eventualmente una planilla o en último caso un recibo de pago.
La capacidad de los jóvenes es medida en cada fuente laboral, tomando en cuenta que en su aprendizaje tuvieron un 70 por ciento de práctica y un 30 por ciento de teoría.
Los ocho meses de instrucción transcurren en las aulas o los talleres de los institutos. La práctica es efectuada en alguna de las empresas escogidas. Sí los beneficiados demuestran un buen desempeño son contratados por las mismas compañías.
Los jóvenes que deseen acceder al programa tienen que ser bachilleres y de escasos recursos económicos. Cada uno recibe una ayuda de ocho bolivianos diarios para su transporte. Los beneficiarios reciben también material de estudio y el material requerido.
Además, el proyecto colabora a las madres que no tengan el apoyo de sus esposos, pero que cuenten con ganas de superarse. A ellas se les da entre 16 y 25 bolivianos por día cada fin de semana.
La iniciativa es apoyada por más de mil empresas desde el inicio, entre micro, pequeñas y grandes empresas, como la maderera Sumapacha y Maquitesa.
TESTIMONIOS
El estudiante Ariel Patzi dijo que aseveró que la ayuda que recibe es buena, “porque el primer día que ingresó a los talleres Don Bosco se les colaboró con los temas de autoestima y formación de los valores. “Luego se hizo las clases prácticas, lo que es tornería y la soldadura. Ahora ya sabemos tornear algunas piezas, también el material de trabajo nunca falta”, aseveró.
A su turno, Lidia Leydi quien se capacita en el Centro de Investigación Bolivia, afirmó que es una persona de escasos recursos económicos y que el programa le ayuda a destacarse para trabajar luego en una empresa.