Informe preliminar
Liberan de culpa a Quintana y responsabilizan a López
La comisión en una de las varias sesiones que realizó por el caso de los 33 camiones. |
• La explicación de la Comisión ante la Cámara de Diputados se postergó para la próxima semana.
Comisión Multipartidaria de la Cámara de Diputados, que investiga el caso de los 33 camiones en Pando, libera a Juan Ramón Quintana de toda culpa en el caso, mientras apunta a César López, ex presidente de la Aduana, como el principal responsable.
Esa versión sale del informe preliminar que dieron a conocer el presidente de la comisión, Javier Zabaleta del Movimiento Sin Miedo, aliado del MAS, y Arturo Murillo de Unidad nacional, que también forma parte de ésta instancia legislativa.
Se informó que el informe de la comisión era a favor de Quintana en desmedro de López, pero no sólo señala la inocencia del Ministro sino también del prefecto de Pando, Rafael Bandeiras.
Las declaraciones de Zabaleta muestran la supuesta inocencia del Ministro de la Presidencia y del Prefecto de Pando, y además la premura del cierre de la investigación con un informe final “reservado”, que aún no se dio a conocer a la prensa.
El informe fue elaborado de tal manera que ni los diputados oficialistas de la comisión, mucho menos de la oposición, conocían de su redacción, contenido jurídico y administrativo ni de las personas mencionadas en ellas, según se advirtió.
Pero ayer por la noche Murillo dijo que recibieron el informe y lo analizarán en detalle para conocerlo a fondo, por lo que solicitaron postergar para la próxima semana la presentación del mismo ante el plenario.
Uno de los primeros en reconocer la extraña conducta de la comisión, fue su presidente Javier Zabaleta, para quien el informe tenía carácter reservado. En fuentes de la oposición política, se dijo que la redacción, destinada a distorsionar la “verdad histórica” del contrabando de los 33 camiones y sus protagonistas, fue asesorada en altos niveles del poder político y de ahí su reserva para no provocar una nueva censura de parte de la opinión pública y la prensa como ocurrió en el caso de Santos Ramirez.
La percepción política era de si los diputados del MAS y del MSM estaban decididos a desafiar y condenar al ministro más poderoso del Gobierno de Evo Morales, Juan Ramón Quintana, y al Prefecto de Pando Rafael Bandeiras, apoyado por éste. La respuesta era un no, y fue ratificado después del informe preliminar que se dio a conocer.
Una decisión contraria a la inocencia reclamada tanto por Quintana y Bandeiras, con respecto al tráfico de influencias para proteger al contrabando en Cobija, obligaría a que ambos renuncien al cargo para defenderse de las acusaciones del General César López.
Los diputados del MAS y MSM no supieron actuar con imparcialidad frente a las demoledoras declaraciones de López, los informes del COA, Fiscalía de Pando y de la Administración de la Zona Franca Cobija, las llamadas telefónicas, registradas por Entel, entre Bandeiras y el supuesto cabecilla de los contrabandistas, Jesús Chambi, Bandeiras y Quintana, Quintana y López.
Desde que el caso estallara en escándalo público con las denuncias de López en la Cámara de Diputados, los oficialistas no dejaron de defender al ministro Quintana y al Prefecto Bandeira, ni permitieron que el denunciante (López) y uno de los denunciados (Quintana) vayan al careo, como ocurrió con López y Bandeiras.
El caso de los 33 camiones dejó una huella profunda y difícil de tapar con un informe político sobre los alcances del escándalo de corrupción pública que sacudió al Gobierno de Evo Morales en el 2008, cuyas repercusiones se dejan sentir hasta ahora, y en el porcentaje de votación por la nueva Constitución Política del Estado.
El hecho de corrupción, con tintes delictivos por tratarse de contrabando, ocurrió en cuatro escenarios, cuyos protagonistas, testigos y pruebas están a la vista, señalan miembros de la oposición.
Resumen del hecho
El 26 de julio, los supuestos contrabandistas encabezado por Jesús Chambi pasan 33 camiones de contrabando por el Kilómetro 19 de Cobija, con el argumento de que contaban con la protección del ministro Quintana y del Comandante del Comando Conjunto, Rafael Bandeiras.
Los mismos sospechosos, una vez impedidos de pasar por Santa Rosa de Abuná atacan a la Aduana y a la Naval y huyen con sus camiones y mercancía, valuada en más de un millón de dólares, al conocer que la Aduana no contaba con el apoyo de la tropa de Bandeiras ni de las Fuerzas Armadas, el 23 de agosto.