Bolivia comienza a sentir efecto de la crisis mundial
Bolivia comienza a percibir la consecuencia negativa de la crisis mundial con el declive de las exportaciones en cerca de 170 millones de dólares registrado en enero. Los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran con claridad que “Bolivia no está blindada” como el Gobierno había anunciado en meses pasados, señala un informe del Instituto Boliviano de Comercio Exterior.
El IBCE expresa su preocupación por la caída de las exportaciones, porque “podría agravarse a muy corto término”, con la disminución de las ventas no sólo de productos tradicionales, que son los extractivos, sino de otros que generan empleo, como las manufacturas.
“Bolivia “no está blindada” frente a la recesión mundial, el proteccionismo y las abiertas devaluaciones que se están dando de forma generalizada por todas partes”, puntualiza el informe del IBCE al reiterar que “apenas es el inicio”.
Las exportaciones de enero sumaron 346 millones de dólares, monto inferior en 170 millones al registrado en el mismo mes del 2008, cuando se alcanzó un total de 541 millones. Este descenso es el 33 por ciento, de acuerdo con datos del INE.
El IBCE reitera “su profunda preocupación por el comportamiento que presentan las ventas bolivianas y que podría agravarse a muy corto término”, tomando en cuenta que las exportaciones de gas natural bajarán en precio y volumen. El mayor impacto comenzará a sentirse desde el próximo mes, sobre todo por precio, tanto en las ventas a Brasil como a la Argentina.
“No resulta menos importante para el IBCE la baja consecutiva en volumen y en precio de los minerales” con una tendencia a la constante caída. De igual manera ocurre con las exportaciones no tradicionales, que en el caso de las manufacturas cayeron en 65 millones de dólares, el impacto tiene como lógica consecuencia la pérdida de empleos.
“El IBCE advierte también que el sector exportador boliviano deberá enfrentar un grave obstáculo que ya lo empieza a sentir” como “el proteccionismo, con salvaguardias, aranceles, medidas para-arancelarias y no arancelarias que restringen el acceso normal a los mercados”, puntualiza el IBCE.
La sobrevaloración del boliviano frente al dólar también “impactará sobre las exportaciones”, puesto que coloca en desventaja a la oferta boliviana por la devaluación de las monedas en los países vecinos, “mientras en Bolivia existe un virtual “anclaje” del boliviano”.