Morales declara persona “no grata” a funcionario de EEUU
Frontis de la Embajada de EEUU en Bolivia. |
• Ex Canciller considera la medida como una mala señal que debilita las relaciones con el país.
El presidente Evo Morales decidió expulsar del país al segundo secretario de la embajada estadounidense, Francisco Martínez, declarándolo “persona non grata”, por supuestos encuentros que habría tenido con prefectos opositores de la Media Luna, con la intención de derrocarlo durante los conflictos ocurridos en septiembre del año pasado.
El anuncio lo hizo el propio Presidente, poco después de posesionar en Palacio de Gobierno al general Víctor Hugo Escobar, como nuevo Comandante Nacional de la Policía.
MALA SEÑAL
Para el ex canciller Armando Loayza la expulsión del Segundo Secretario de la embajada estadounidense, “es una mala señal que debilita aún más las relaciones entre ambos países”.
La comunicación oficial la proporcionó, horas más tarde, el canciller David Choquehuanca en rueda de prensa, lo que llama la atención de Loayza porque no se hayan seguido los conductos regulares para asumir determinaciones de ese tipo.
Choquehuanca no quiso explicar qué pruebas tiene en el Gobierno boliviano que incriminen a Rodríguez. Pero sí dijo que el aludido tiene 72 horas para abandonar el país.
DECISIÓN
ARBITRARIA
Entre tanto, la portavoz para América Latina del Departamento de Estado de los Estados Unidos, Heide Bronke-Fulton, a través de un comunicado oficial proporcionado por la oficina de Relaciones Públicas de la embajada estadounidense en Bolivia, dijo que “esta decisión no ha sido comunicada oficialmente a través de los canales diplomáticos”. Sin embargo, rechazan las acusaciones hechas por el gobierno de Bolivia.
“Esta decisión es arbitraria e injustificada. No guarda coherencia con declaraciones recientes del gobierno de Bolivia, que expresó un deseo de mejorar las relaciones bilaterales”, finaliza el comunicado.
ANTERIORES ACUSACIONES
El presidente Morales ya acusó a Francisco Rodríguez el pasado 26 de febrero durante la celebración del LXXII aniversario de creación de la Policía Nacional. En aquella oportunidad dijo que la Agencia Central de Inteligencia (CIA) “ha infiltrado gente dentro del país con el fin de crear problemas y conflictos internos”.
Una de esas personas infiltradas, para el Gobierno, es el ex capitán de policía Rodrigo Carrasco.
CORRUPCIÓN EN YPFB
Carrasco fue contratado como Gerente de Comercialización de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) durante la presidencia de Guillermo Aruquipa. Posteriormente, fue destituido.
Sin embargo, con Santos Ramírez como Presidente de YPFB, Carrasco retornó a su anterior cargo.
Una vez estallado el supuesto caso de corrupción en la estatal petrolera, involucrando a Ramírez, Carrasco fue sorprendido de querer destruir documentación de YPFB “que podría comprometerlo” en este caso de corrupción. Su abogado desmiente esa acusación.
Carrasco, según la denuncia del Gobierno, tenía la misión de sabotear el proceso de nacionalización de los hidrocarburos. Desatado el escándalo de corrupción que afectó al Gobierno, el presidente Morales dijo haber insistido a Santos Ramírez que destituya a Carrasco en cuatro oportunidades. La última se la hizo conocer de manera pública durante una reunión de Gabinete, pero que Ramírez no le hizo caso.
El escándalo de corrupción manchó a YPFB con el asesinato a fines de enero del empresario boliviano Jorge O’Connor, representante de la firma Catler Uniservice.
YPFB es la entidad encargada de llevar adelante la nacionalización de los hidrocarburos (1 de mayo de 2006).
El consorcio Catler-Uniservice fue contratado por YPFB para instalar una planta de separación de líquidos del flujo de gas natural en el campo Río Grande, que se exporta a Brasil.
RELACIONES TENSAS
Bolivia y Estados Unidos han mantenido relaciones tensas durante las dos últimas gestiones.
En septiembre del año pasado, durante los conflictos sociales y la matanza de campesinos ocurrida en el departamento de Pando, el presidente Morales acusó en varias oportunidades a las agencias de cooperación y de lucha contra el narcotráfico estadounidenses de ser aliadas de la oposición con el fin de derrocarlo.
Ese mismo mes, Morales expulsó del país al entonces embajador estadounidense en Bolivia, Philip Goldberg. La réplica en Estados Unidos fue la misma con el embajador boliviano Gustavo Guzmán.
En noviembre, el Gobierno expulsó del país a la Agencia Antidroga de Estados Unidos (DEA). El pasado 31 de enero se cumplió la salida de Bolivia de los 36 agentes de esta entidad.