Presidente insiste en denuncias de infiltración de la CIA en Bolivia
El presidente Evo Morales asistió ayer a los actos de celebración de creación de la Policía Nacional. |
Durante la celebración del LXXII aniversario de creación de la Policía Nacional, el presidente Evo Morales volvió a acusar a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de haber infiltrado gente dentro del país con el fin “de crear problemas y conflictos internos”.
Morales denunció el pasado sábado que la CIA, a través del ex gerente nacional de comercialización, Rodrigo Carrasco, intentó derrocarlo de la Presidencia.
De inmediato, la embajada de Estados Unidos en Bolivia, rechazó la acusación a través de un comunicado oficial, firmado por la consejera para Asuntos Públicos de la legación de la Embajada de Estados Unidos en Bolivia, Denise Urs.
NUEVO INFILTRADO
El presidente Morales increpó a la embajada de Estados Unidos a no negar que el ex capitán Carrasco es un infiltrado de la CIA. “Que algún funcionario de la Embajada de los EEUU que me diga que no hay infiltración de la CIA en las estructuras del Estado. (Eso) es falta de respecto a la verdad en nuestro país. Que algún funcionario de la embajada de los EEUU que me diga públicamente quién es Francisco Martínez, un mexicano que entra y sale de Bolivia; que me diga con quiénes se contacta, no estamos durmiendo”, dijo.
El presidente Morales dirigiéndose a los representantes de la Embajada estadounidense en el país les dijo que su Gobierno ya sabe exactamente “qué quieren”.
Morales no brindó más información sobre esta nueva persona identificada como infiltrada. Y tampoco la embajada de Estados Unidos, a través de su oficina de Comunicación, se ha pronunciado. Afirmaron estar aguardando una respuesta oficial de Washington.
RELACIONES TENSAS
Bolivia y Estados Unidos no cuentan con sus respectivos embajadores porque en octubre el año pasado, el Gobierno boliviano decidió expulsar del país a Philip Goldberg. Estados Unidos hizo lo propio con el diplomático boliviano Gustavo Guzmán.
Morales acusó a Goldberg de ser aliado de la oposición con el fin de derrocarlo del poder. Durante septiembre y octubre del año pasado, Bolivia vivió momentos de alta tensión social, porque varios sectores opositores al Gobierno se levantaron en contra del proceso de cambio que su Gobierno pretende aplicar en el país. Morales los acusó de orquestar un “golpe cívico-prefectural”, añadiendo que en medio de esa confabulación estaba el embajador Goldberg.
Desde aquella vez, las relaciones diplomáticas entre ambos países –si bien no están rotas– han rozado la tensión.
Las acusaciones del Gobierno a la Casa Blanca fueron criticados con dureza por parte de senadores de la oposición como Óscar Ortiz y Tito Hoz de Vila.
SIN LA DEA
Morales dijo también estar satisfecho de que ya no opera en el país la Agencia Antidroga de Estados Unidos (DEA).
En noviembre del año pasado, el Gobierno la expulsó del país. Y hasta el pasado 31 de enero, los 36 agentes de esta entidad salieron de Bolivia.
“Sin la participación de la DEA, mejora la lucha contra el narcotráfico en Bolivia”, dijo el Mandatario, felicitando luego a los comandantes y policías especializados en la lucha contra el narcotráfico.