Afrenta a la industria
La falta de control gubernamental a la falsificación y utilización de franquicias bolivianas por empresas asiáticas para la venta de sus productos, y la desleal competencia de la ropa usada que ingresa por contrabando al país, son un atentado a la industria nacional de textiles, a las fábricas de confecciones, a los pequeños industriales y sobre todo a los artesanos bolivianos. Pese a una gran demanda de productos bolivianos, éstos no pueden competir porque la ropa de segunda mano es vendida en todo el país con precios muy bajos, por lo que es difícil competir en esas circunstancias. En algunos países vecinos, industriales asiáticos comercializan ropa como si fuera manufacturada en Bolivia, perjudicando a la producción nacional, porque las prendas usadas y las falsificadas no tienen la calidad de las confecciones bolivianas. Además las autoridades permiten el ingreso ropa de segunda mano, cuando está prohibida su importación y su comercialización tiene autorización hasta el próximo domingo. Pero tales prohibiciones generalmente no se las cumple...
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