Poder regional
Mario Ojara Agreda
El regionalismo suprapartidario conquistó la Autonomía Departamental y la convocatoria a la autodeterminación de los benianos para consolidar la autonomía sigue vigente, la unidad del pueblo asegura la defensa contra la arbitrariedad y el abuso del poder de una dictadura que usará la fuerza y recurrirá al terrorismo de Estado para imponer el texto constitucional que rechazamos el 25 de enero. Debemos seguir la ruta de la autonomía sustentada en la libre determinación del pueblo.
El Gobierno Departamental Autónomo, asume la responsabilidad de planear y ejecutar el desarrollo en beneficio de toda la población rural y urbana, la administración central debe transferir todas las competencias para el cumplimiento de esta misión, el tema de la tierra y los recursos naturales, bienes esenciales para el desarrollo, corresponde a la competencia exclusiva de la Asamblea Legislativa Departamental. Subrayamos este concepto porque la “marcha hacia el oriente” con fines de ocupación del territorio amazónico provocó el enfrentamiento de masistas contra autonomistas en Pando y el tema de la tierra sigue provocando nuevos conflictos en la provincia Cordillera del departamento de Santa Cruz.
No estamos obligados al acatamiento del texto constitucional que rechazamos con el 68 por ciento. La autodeterminación, expresión suprema de la soberanía popular, está por encima de cualquier ley. En todos los países democráticos una Carta Magna se la hace por consenso de dos tercios de la totalidad de los miembros de la Asamblea Constituyente y el pueblo la aprueba con el 99 por ciento de votos válidos emitidos. La Constitución del MAS, no logró legitimidad en Beni, Pando, Santa Cruz, Tarija, ámbito espacial que abarca más de la mitad del territorio nacional.
El MAS pretende extenderse como una mancha de aceite en todo el país y nos emplaza a constituirnos en uno de los bastiones de defensa de la libertad y la democracia. El lanzamiento de la Constitución masista en medio del mayor escándalo de corrupción menoscaba el honor y la dignidad nacional. Bolivia necesita una Carta Magna que reafirme el Estado, que haga la Nación boliviana, que promueva el desarrollo en el mundo de hoy, regido por la globalización y el neoliberalismo. Evo Morales quiere convertir a Bolivia en una sucursal de Cuba; ofrece las tierras del oriente boliviano a los “movimientos sociales” para perpetuarse en el poder, quiere que Bolivia arda.
El lanzamiento desde El Alto del texto masista contó con la presencia de José Miguel Insulza, Secretario General de la OEA, quien cuando ejercía las funciones de Canciller de Chile sostuvo que “Bolivia nunca tuvo mar” y hoy se opone a la aplicación de las Resoluciones de la OEA que obligan a Chile a devolvernos «mar con soberanía». El gran ausente fue Rodolfo Mattarollo, ‘contratado’ (asignado) por Unasur para encubrir los asesinatos de autonomistas en Pando.
El gran desafío es el desarrollo, los Departamentos Autónomos están llamados a crear la Comunidad Autonómica con el propósito de consolidar la Autonomía Departamental y asumir la defensa colectiva frente al abuso del poder. Se requiere la unidad del pueblo para consolidar la autonomía, que es el único medio para salir de la extrema pobreza. “El progreso del Beni será obra de los mismos benianos”. Las tierras del Beni para los benianos, construyamos el poder regional para enfrentar el avasallamiento masista y evitar la desintegración nacional.