Beni rechazó la nueva Constitución
Mario Ojara Agreda
Un “No” rotundo del 68% vetó la aplicación de la Constitución del MAS en el Departamento del Beni. El pueblo negó legitimidad a un texto constitucional hecho fuera de la ley y teñido con sangre. La tienda política del presidente Evo Morales no se atrevió a concertar un Pacto Social en beneficio de todas las regiones y estratos sociales, no propuso la construcción de la Nación Boliviana como la única protagonista de la historia, se inclinó por un proyecto para perpetuarse en el poder.
El Estado Plurinacional convierte a Bolivia en propiedad privada de Evo Morales y sus 36 naciones, se acabó la República que fundamos para hacer una gran Nación. La Constitución Política del Estado Plurinacional es retrógrada, pues Bolivia debe mirar hacia adelante, lo que sucedió a raíz del Descubrimiento de América y la colonización española queda para la historia. La Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas prohibe utilizar a estos pueblos con fines políticos.
El presidente Morales destruye al país y no cumplirá sus promesas. La crisis económica global nos golpeará y no hay un plan de salvación nacional, aumenta el desempleo y la pobreza en el área rural y urbana, no hay inversión interna ni externa para reactivar la economía, pero campean el contrabando y el narcotráfico. La confrontación entre bolivianos es el único logro del Mandatario masista embelesado con el poder.
El rechazo a la Constitución masista es el único medio de impedir la desintegración del país. El MAS quiere que Bolivia arda. El arbitraje sobre 5 ó 10 mil hectáreas como extensión máxima de la propiedad privada es la manera solapada para la ocupación de las tierras del oriente boliviano. La abolición de la propiedad privada es objetivo prioritario de la “revolución cultural” masista. La República se la quiere demoler y reemplazar por una sucursal de Cuba. La Asamblea Legislativa Plurinacional y el Poder Judicial Plurinacional aseguran la permanencia de Morales “para toda la vida” en el Palacio de Gobierno.
El proyecto masista hace un país inviable en el nuevo orden económico mundial regido por la globalización y el neoliberalismo. El discurso político presidencial nos aísla del planeta. La política exterior con Chile no defiende el interés nacional, pues el dictador ha sepultado nuestra demanda de mar con soberanía y ha entregado todas nuestras reservas de agua potable altiplánica al usurpador. Además ha autorizado a Chile a transitar por nuestro territorio para conectar Iquique con el puerto de Santos del Brasil.
El “No” aplastó al MAS en Beni, Pando, Santa Cruz y Tarija. Todo honor al hermano pueblo de Pando, ya que el asesinato de autonomistas, el Estado de Sitio, la salvaje represión militar no doblegaron a ese heroico pueblo. En el referendo del 25 de enero, los pueblos amazónicos y de la región de la cuenca del Plata, motores de la economía nacional, votaron por el “No” a la CPE masista. Nosotros tenemos la obligación de respetar y hacer respetar la autodeterminación del pueblo del Beni; el “No” fue contundente, la constitución masista no se la acata, la Autonomía Departamental se consolidará sin la nueva Constitución.