En abril termina la comercialización
Ingreso de ropa usada continúa y la reconversión aún no tiene resultados
• Se espera que el Gobierno actúe de la misma forma como procedió con el ingreso de vehículos usados.
La internación de ropa usada continúa en el mercado nacional, vía contrabando; mientras la reconversión productiva, que ejecuta el Gobierno, no tiene resultados favorables, y hasta lo califican de fracaso.
La aseveración sale a luz luego de que el Ejecutivo frenara a medias la internación de vehículos usados con antigüedad mayor a cinco años, también por la crítica que recibió tanto del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) y el Comité de Defensa de la Industria Nacional (Codeina).
El IBCE espera que las autoridades nacionales actúen de igual manera, como lo hicieron con los autos usados, con los comerciantes de ropa usada, es decir frenar la comercialización y venta de ésta mercadería.
Como se recordará el año pasado, en abril, debía terminar la comercialización e ingreso de ésta mercadería al país, pero los comerciantes obligaron al Gobierno ampliar la venta por un año más.
En abril de este año termina el plazo para la comercialización de la prenda de segunda mano, y esperan que las autoridades nacionales no cedan en su posición y termine la comercialización de ésta mercadería.
Según el presidente de Codeina, Porfirio Quispe informó que el contrabando de ropa usada aún ingresa a Bolivia a pesar que desde abril del año pasado afecta al sector.
Según Codeina, la actividad del contrabando en los dos últimos años generó un movimiento económico de 1.200 millones de dólares con una pérdida tributaria de 277 millones de dólares y la pérdida de 200 mil empleos directos e indirectos.
“Los productores que alimentamos el mercado interno somos avasallados por el contrabando de ropa del Asia y por la ropa usada que se interna de Estados Unidos”, agregó el representante que citó también que esta actividad ilegal generó una pérdida de más de 160 mil empleos y el cierre 30 mil talleres en los últimos años.
El representante de Codeina asegura que a consecuencia de la pérdida de empleos y cierre de talleres, el sector productivo perdió 420 millones de dólares.
Por otro lado las recaudaciones impositivas también se vieron afectadas por el contrabando ya que desde el 2001 al 2008 el país perdió 300 millones de dólares en recaudaciones fiscales.
Por su lado, el Ministerio de Producción y Microempresa afirmó el año pasado que a partir de abril de la presente gestión, hará cumplir la norma que prohíbe la venta de ropa usada en el país con estrictos controles a los comercializadores.
RECONVERSIÓN
Para Quispe el programa de reconversión productiva que anunció el Ejecutivo para los vendedores de ropa usada no funcionó.
La mala gestión de las autoridades del sector o la falta de coordinación con los ropavejeros, habrían llevado al fracaso de esta iniciativa gubernamental, que contaba con recursos millonarios para su ejecución.
Todavía no se conocen los frutos del programa, puesto que no se han hecho públicos los logros que se habrían realizado y en qué áreas.
En ese marco, el dirigente anunció que su sector rechazará cualquier modificación y ampliación al decreto que prohíbe la comercialización de ropa usada.
“El Gobierno debería dar su palabra, pero al momento no hay ni un sólo reconvertido, los talleres se están cerrando y no existe crecimiento en el sector”, manifestó Quispe.
Quispe dijo que el Ejecutivo estaría incurriendo en una contravención incluso a la propuesta de la nueva Constitución Política del Estado (CPE) si accede a una nueva ampliación a la venta de ropa usada.
Detalló que el gobierno de Evo Morales otorgó tres ampliaciones ante la presión de los comercializadores de ropa usada, según ANF.