Baja la inversión extranjera y el crédito
Crisis financiera trae recesión económica
• Los organismos internacionales sugieren combatir la recesión con inversión pública.
La crisis financiera internacional trae consigo una recesión económica mundial, que implicaría la disminución de la inversión extranjera directa así como la baja demanda de productos.
Los organismos internacionales sugirieron a los gobiernos a no bajar la inversión pública para contrarrestar la crisis, y dirigirlo a educación e infraestructura.
Se estima que el crecimiento de la inversión en muchas economías caerá si la confianza en los mercados no se restablece pronto, lo que parece estar lejano por la coyuntura económica que se registró en la semana: la baja cotización del petróleo.
La economía mundial, sumergida en una grave crisis financiera y crediticia, está entrando en una zona peligrosa, lo que amenaza los progresos de desarrollo alcanzados en el último decenio en muchos países.
Según el informe Perspectivas Económicas Mundiales, del Banco Mundial, se espera que el crecimiento de los países en desarrollo disminuya del 7,9% en 2007 al 4,5% este año.
También se estima que el crecimiento de la inversión en esos países caerá del 13% en 2007 al 3,5% en 2009, debido al endurecimiento de las condiciones crediticias y a la menor disposición a asumir riesgos.
EFECTO ADVERSO EN LA INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA A NIVEL MUNDIAL
Los cambios registrados en las prácticas crediticias y la revisión general del riesgo crediticio han generado mayor incertidumbre y nuevos riesgos para la economía mundial, lo que ha tenido un impacto negativo en la Inversión Extranjera Directa (IED).
En los países desarrollados, el crecimiento económico —uno de los principales impulsores de los flujos de IED de los últimos años— ha disminuido significativamente desde el último trimestre de 2007.
Como resultado de esto, en 2008 los flujos de IED se vieron reducidos en un 10% con respecto a 2007, tal como se destacó en el World Investment Report 2008 (Informe sobre las Inversiones en el Mundo 2008), de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD, por sus siglas en inglés).
La IED constituye un motor de desarrollo y crecimiento muy poderoso en las economías emergentes y de transición. Sin embargo, el actual comportamiento de los mercados financieros internacionales está contribuyendo a generar incertidumbre a la hora de tomar decisiones sobre inversiones a largo plazo.
MIGA ENTRA EN ACCIÓN
MIGA juega un papel fundamental para poner en marcha sectores financieros paralizados, dice James Bond, principal funcionario de operaciones del Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA por sus siglas en inglés).
“Cada vez hay más proyectos, sobre todo proyectos de infraestructura complejos, que se retrasan debido a problemas relacionados con los mecanismos de financiamiento, con lo cual se deteriora aún más la confianza a nivel mundial”, declaró Bond.
Existe un riesgo real de que el restablecimiento de la confianza del mercado lleve su tiempo, lo que podría dar lugar a considerables salidas netas de capital extranjero de muchas economías. “La disminución de las inversiones traerá aparejado un menor nivel de crecimiento. Los países pobres y los de ingreso mediano necesitan nuestra ayuda para controlar el daño y prepararse para la recuperación”, agregó Bond.
RESPUESTA RÁPIDA, FLEXIBLE Y COORDINADA
Una crisis de esa magnitud requiere una respuesta enérgica y coordinada de todas las instituciones pertinentes. El Grupo del Banco Mundial está usando todos sus recursos —financiamiento, asesoramiento, garantías, asociaciones para movilizar la asistencia de otras instituciones, etcétera— para ayudar a los países a enfrentar esta desaceleración y minimizar su impacto, señala un boletín en la página web del Banco Mundial.
El MIGA, la principal institución internacional dedicada a promover las IED en economías emergentes y de transición, está especialmente capacitado para desempeñar un papel importante a la hora de ayudar a los países a mejorar el clima para los negocios y atraer inversores, a fin de dar continuidad a las inversiones que generan beneficios en términos de desarrollo.
“Nuestra prioridad en esta época de turbulencias es clara: ayudar a restablecer la confianza en los mercados financieros y potenciar al sector privado para que participe en el desarrollo de los países necesitados”, sostiene Bond.
“Estamos haciendo un esfuerzo adicional por respaldar a los inversionistas, -afirmó James Bond-, nos complace el hecho de que podamos responder con rapidez para brindar apoyo a bancos europeos que están en plan de recapitalizar a sus subsidiarias en algunos países de Europa Oriental”.
Ante al fuerte endurecimiento de las normas crediticias, la mejora del crédito mediante la emisión de seguros contra riesgos políticos otorgados por una institución respaldada por el Banco Mundial, que goza de clasificación AAA, y los gobiernos de 173 países miembros, ofrece beneficios económicos considerables a los bancos, lo que les facilita en mucha mayor medida la tarea de recapitalizar a las subsidiarias.