Problema del gas
Europa deberá esperar a reunión de mañana entre Rusia y Ucrania
BBC Mundo.- Rusia y Ucrania acordaron reunirse en Moscú, mañana, en un intento de resolver la disputa que los enfrenta por el suministro de gas natural ruso a Europa a través del territorio ucraniano, suspendido desde el pasado día siete.
El corresponsal de la BBC en la capital rusa James Rodgers analiza la estrategia que hay detrás de la pulseada por el gas. Parece una partida de póquer en la que los jugadores tratan de despistarse y apostar.
Sin solución
De hecho, más parece una partida de ajedrez -ejecutada por grandes maestros- en la que la afición sólo puede conjeturar cuál es la verdadera estrategia. No aparentan Rusia y Ucrania estar cerca de la resolución de la disputa por la cual se suspendió el suministro de gas natural ruso a Europa a través de territorio ucraniano. Y Europa queda atrapada en medio de esta trifulca.
Naturalmente, la Unión Europea (UE) quiere mantenerse en buenos términos con ambos jugadores de la partida. Aunque comienza a mostrar signos de frustración. Un fin de semana de diplomacia meticulosa no llegó a nada. Tras ese fracaso puede ser más difícil alcanzar un entendimiento.
La frustración de la UE la expresó el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, al decir que la situación actual “es a la vez inaceptable e increíble”. Según declaró: “Rusia y Ucrania están demostrando que son incapaces de cumplir sus compromisos con algunos países europeos”.
¿Confiables?
La estrategia rusa parece basarse en la necesidad que tienen los europeos de su gas natural, por lo que, al final, se pondrían de parte de Moscú. Ucrania, presumiblemente, confía en que sus ambiciones de pertenecer al bloque europeo le acarreen las simpatías de la UE.
La imposibilidad de un entendimiento entre Kiev y Moscú, sin embargo, puede hacer que ambos pierdan en sus apuestas. El consumidor europeo podría adoptar el punto de vista de que, sea de quien sea la culpa de la disputa, no se puede contar con el gas ruso si tiene que atravesar territorio ucraniano.
Como dijo Barroso, si Rusia y Ucrania no cumplen sus acuerdos, “no se les podrá considerar más como confiables”.
El problema puede radicar en la falta de voluntad política. Cada vez parece más evidente que ni Rusia ni Ucrania se sentirán satisfechas con una solución que no implique el reconocimiento de la culpabilidad del otro. El endurecimiento de las posturas hace la diplomacia cuesta arriba.