Política exterior rusa expresada en el «Mensaje del presidente Medvedev»
L.Golubev, Embajador de la Federación de Rusia en Bolivia
I.- En el «Mensaje de D.A. Medvedev, Presidente de la Federación de Rusia» ante la Asamblea Federal (Parlamento ruso) se han delineado las orientaciones fundamentales de nuestra política exterior y se ha dado la evaluación principal de la situación en el mundo. Voy a empezar por la última tesis.
En primer término se destaca el hecho de la agresión bárbara de Georgia contra Osetia del Sur sucedida en agosto de este año. Como resultado de la misma ha crecido en gran escala la tensión en la región del Cáucaso y en todo el mundo. La Federación de Rusia se vio obligada a tomar medidas de coerción ante el invasor a la paz, defendiendo los derechos y vidas de sus ciudadanos rusos. Y luego reconocimos la independencia de Osetia del Sur y Abjazia.
El conflicto en el Cáucaso fue aprovechado como pretexto para la entrada en el Mar Negro de los buques de guerra de la OTAN. Los círculos agresivos de EEUU impusieron aceleradamente a Polonia y Chequia la instalación de sistemas antimisiles. Por otro lado la crisis financiera mundial ha puesto en tela de juicio la eficiencia de los institutos financieros internacionales y los dos eventos –de carácter militar y financiero- han desestabilizado, en nuestra opinión, el sistema de seguridad en el mundo y las bases de orden global. En ambos casos la culpa yace en EEUU y en la política exterior de su administración. Su error principal, como lo considera nuestro presidente D.A. Medvedev, consiste en la idea de que después del derrumbe de la Unión Soviética, son sólo ellos quienes pueden regir los destinos del mundo, lo que en fin de cuentas los ha llevado a grandes errores en esfera económica. Y todo el mundo, como consecuencia, ha sido arrastrado a la crisis financiera internacional.
Por eso nuestro Presidente promueve la idea de que ya es hora para que todas las naciones responsables reformen radicalmente el sistema político y económico. En todo caso Rusia va a insistir en la realización de nuestra idea. Por supuesto, vamos a cooperar en este terreno con EEUU, la UE, con los Estados de BRICH, con todas las partes interesadas. Nuestro objetivo es que el mundo sea más justo y seguro para todas las naciones.
El Presidente de la Federación de Rusia, manifiesta la seguridad de que así será porque nuestro país es fuerte política y económicamente. Y para cumplir con las tareas planteadas tenemos que subrayar que podemos hacerlo porque nuestro pueblo con su historia milenaria por siglos ha ido habilitando y civilizando un gran territorio y ha creado una cultura única en su género, y tiene un poderoso potencial bélico y económico a pesar de todos los desastres y adversidades que le han venido cayendo encima.
En nuestra política exterior estamos por defender y observar las normas de derecho internacional. Es el postulado de gran importancia. Basándonos en este principio vamos a contribuir a la eliminación de los focos de inestabilidad en regiones colaterales. También aportaremos al arreglo por la vía pacífica y diplomática de las crisis en Transdniestrovie y Karabaj Montañoso.
El Presidente acentúa que después de los acontecimientos de agosto en el Cáucaso, se ha creado en el mundo una nueva situación geopolítica. Hemos comprobado que estamos en condiciones de defender nuestros intereses nacionales y, al mismo tiempo, cumplir eficazmente los compromisos pacificadores.
Se habla en el Mensaje de que nuestras Fuerzas Armadas han restablecido su potencial bélico y están en el camino de rearme y modernización para responder con el tiempo y todo poderío a los desafíos contemporáneos. Tropezamos con problemas tales como la implantación del sistema antimisil global, el cerco de nuestro país con bases militares, el ensanchamiento irrefrenable de la OTAN hacia nuestras fronteras.
No les dejaremos arrastrarnos a la carrera armamentista, pero tenemos que tomarlo en consideración. El Presidente ha declarado al respecto algunas medidas concretas: dejamos intactos tres regímenes de una división de misiles intercontinentales en la parte europea rusa frente a Polonia y Chequia, donde EEUU se propone instalar sus radares y cohetes-interceptores. Además, con el fin de neutralizar este sistema antimisil estadounidense desplegaremos un complejo coheteril “Iskander” en la región de Kaliningrado. Naturalmente, dice el Presidente ruso, prevemos emplear los recursos de nuestra Armada en el Báltico, así como desde el mismo territorio más occidental de nuestro país realizaremos la neutralización radio-electrónica de los nuevos objetos del sistema antimisil norteamericano.
D.A. Medvedev hace notar que son medidas obligatorias. Estamos por la cooperación positiva con EEUU, ir en conjunto contra amenazas comunes, “pero, desgraciadamente, no quieren escucharnos”.
Nosotros seguiremos trabajando fructíferamente dentro del marco del Estado Unido con Bielorrusia y la Sociedad Económica Euroasiática. En lo que se refiere a la esfera político-militar vamos a aumentar los volúmenes y profundidad de nuestra cooperación con la Organización de Tratado de Seguridad Colectiva en el marco de la CEI.