Hablemos un poco de desarrollo
My. (SP) Arq. Armando Vaca Moreno
Bolivia es un país subdesarrollado, esa es nuestra triste realidad, pero veamos por qué. Creemos que esto se debió fundamentalmente a la acción de los diferentes gobiernos que hemos tenido en nuestra historia y que representaban intereses de clase. Lo primero que debemos analizar es la época del coloniaje español en nuestro país, porque heredamos tanto visión política como acción práctica. A los colonialistas sólo les importó la extracción de las riquezas que yacían en el subsuelo de toda América, no les interesó el desarrollo de los extensos territorios conquistados, tampoco el desarrollo de las fuerzas productivas (recursos humanos).
La práctica colonizadora de los ibéricos, en lo que hoy es Bolivia, fue estrictamente extractiva, no se molestaron en concebir otra forma de producción, aunque se sabía del proceso de industrialización en el Reino Unido, además de que la colonia más importante era lo que hoy conocemos como Estados Unidos. Recordemos que el proceso de industrialización de este Imperio se dio entre los años 1.700 y 1.800, en otras palabras, antes de la independencia de Bolivia.
¿Cuál fue la diferencia entre uno y otro coloniaje?, indudablemente que mientras los españoles se dedicaron exclusivamente a extraer las riquezas de mayor valor, como el oro y la plata, los colonizadores anglosajones fueron de algún modo más positivos para hacer desarrollar el que sería el mayor país productor de alimentos del mundo de ayer y de hoy (esto no significa que desconozcamos que todo coloniaje es el sometimiento de una cultura por otra). Entonces uno fue demasiado primitivo para visualizar el futuro de las colonias españolas, lo que tendría en el futuro consecuencias desastrosas, y hasta en la actualidad podemos ver los resultados de esa visión miope.
Estas consecuencias son de dos naturalezas, una tiene que ver con el comportamiento de clases dominantes desde que se crea el Estado boliviano, cuyo pensamiento no deja dudas de que es la misma del coloniaje. En otras palabras, fue y es hasta el presente extractiva, no es visionaria. Cuando conquistamos la independencia ante España, ya estábamos atrasados en comparación con los países europeos y Estados Unidos. La segunda tiene que ver con la inconsecuencia que tuvo dicha clase con su “propio” Estado, para planificar su desarrollo. Vale la pena acotar que si nos atenemos a la historia boliviana, veremos que la clase dominante de occidente tuvo la responsabilidad de dirigir la política y la economía del Estado Nacional.
No se puede echar la culpa de todas las desgracias a la nueva burguesía nacional que va surgiendo en el Oriente de nuestro país, por el contrario, debemos agradecerle porque nos está mostrando el camino a seguir para alcanzar el progreso de Bolivia. ¿Por qué la llamamos burguesía nacional?, sencillamente porque es la única que está interesada en el desarrollo del país, está enraizada en los más altos intereses de la Patria, haciendo industrias que dan trabajo, buscando el bienestar de la población. Sin embargo el actual Gobierno confunde lo que es “oligarquía” con burguesía nacional, en el caso del Oriente.
¿Sucede lo mismo en nuestro Occidente?, creemos que no, porque se sigue manteniendo la herencia del coloniaje español. El actual Gobierno debería respetar a la empresa privada para desarrollar el Estado Nacional, de este modo lograremos la base material para posteriormente transformar la sociedad boliviana.
Además la clase dominante de Occidente siempre fue extractiva y ahora se ha vuelto “mercachiflera”, lo que vemos en La Paz, Cochabamba, Beni, Pando, en todo el territorio nacional. Como hemos dicho en notas anteriores, el Gobierno debería fomentar el desarrollo del agro fundamentalmente, que es la base del nuevo amanecer en nuestra Patria. ¿Por qué es importante el agro?, porque a través de este sector los países industrializados lograron el bienestar de sus poblaciones. Además tiene tres cualidades importantes. Primera, produce alimentos para la población, lo que es importante en el momento actual, por la crisis alimentaria mundial. Segunda, por la fuerza laboral que se necesita para desarrollarlo. Tercera, porque dejará excedentes económicos que podrán ser destinados al desarrollo del país.
POR LA PATRIA, LA VIDA MISMA.