Minas pobres imposibilitadas de subsistir con precios bajos
La principal preocupación del sector minero estatal y cooperativizado por la caída en la cotización internacional del precio del estaño se debe, principalmente, al agotamiento y empobrecimiento de minas lo que explica que a mayores precios no se produzca más y que también permite colegir que en el futuro continuará cayendo la producción nacional de estaño.
La aseveración corresponde al ex ministro de Minería y Metalurgia, Jorge Espinoza Morales, quien evalúa que las minas nacionales son cada vez más pobres y que las mismas tienen mayor costo unitario, “aunque los elevados precios permitieron trabajar con utilidad vetas pobres dejadas anteriormente”.
Sin embargo, lamenta que la producción nacional no hubiera acompañado a los precios altos del estaño que se dieron desde finales del 2006 y el alto incremento de precio el 2007 que continuó el 2008, hasta alcanzar el 15 de mayo el máximo histórico de 11,57 dólares por libra fina.
Máximo precio
Espinoza da cuenta que pesar de toda la inquietud provocada por la caída, el precio promedio del estaño el 2008 estaba en aproximadamente 8,30 dólares por Libra Fina ($us/LF), “el mayor de todos los tiempos y el precio máximo ajustado en términos de inflación desde 1985”.
“Aunque el estaño bajara hasta 4 $us/LF, estaría por encima de sus precios registrados hasta el 2006 y bastante arriba de los precios de los años 2001 a 2003 (promedio de 1,98 $us/LF), en que la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) subvencionó a la minería cooperativizada y chica por la producción de estaño y zinc”, afirma Espinoza.
Baja producción
Para Espinoza las fluctuaciones del precio del estaño, al igual que las de otros minerales, siempre han sido cíclicas; aunque sus alzas y bajas siempre han incidido en la economía boliviana, especialmente hasta la década del ochenta del siglo pasado, en que fue el principal producto de exportación. Reemplazado en su liderazgo por el zinc, el estaño no dejó de tener importancia en las exportaciones mineras y en la generación de empleos.
La ex autoridad llama la atención poderosamente sobre el hecho que “las producciones de 2007 y 2008 que tienen los mayores precios no están entre las más altas. El 2003 con un precio de 2,08 $us/LF marcó un récord de producción en el período 2000–2008”.
También se cuestiona: “¿cómo se explica entonces la desesperación y los reclamos de los sindicatos, además el requerimiento de los cooperativistas al Gobierno de crear un fondo similar al del zinc que ya está funcionando?”
Él mismo responde: “Porque influye mucho el trabajar minas cada vez más pobres que tienen mayor costo unitario, aunque los elevados precios permitieron trabajar con utilidad vetas pobres dejadas anteriormente. El agotamiento y empobrecimiento de minas explica que a mayores precios no se produzca más y permite colegir que en el futuro continuará cayendo la producción de estaño”.
También menciona que influye el incremento de costos por la subida exagerada de los precios de equipos e insumos para la minería, que siempre se dan en épocas de auge, aunque la caída de precios al provocar menor demanda de ellos, podría bajarlos en alguna medida.