Servicio Departamemtal de Salud clausura el Hospital Agramont
* Autoridades presentarán pruebas sobre las denuncias de negligencia médica y cobros excesivos.
Al promediar las 15.00 horas y en medio de gritos y aplausos el Servicio Departamental de Salud (Sedes) y el Servicio Regional de Salud (Seres) clausuraron el Hospital Agramont, luego que éste fuera objeto de denuncias, en reiteradas oportunidades, por altos cobros y supuesta negligencia médica.
Los trabajadores de este nosocomio que estaban apostados en la puerta principal agredieron a los funcionarios del Sedes y el Seres, al punto de que arrancaron los dos precintos de clausura que se habían colocado.
A raíz de la noticia, los familiares de los pacientes que fueron atendidos en dicho hospital llegaron hasta el lugar para reiterar que efectivamente los cobros que se hacían eran demasiado altos para las personas que habitan en la urbe alteña.
“El año pasado yo le interné a mi hija por un problema menor y me dijeron que tenía otras enfermedades y élla falleció y por la atención me cobraron 17 mil bolivianos”, dijo una afligida madre, que prefirió el anonimato.
Los funcionarios del Hospital Agramont, que está ubicado en la calle 11 de Villa Dolores de la ciudad de El Alto, gritaban “estamos defendiendo nuestra fuente de trabajo, si quieren clausurar este lugar háganlo por el conducto regular”.
Los propietarios de este nosocomio aseguraron que el hospital seguirá trabajando, toda vez, que éste es un centro privado.
A medida que transcurrían los minutos llegaban más gente para apoyar la clausura. También llegó un contingente de efectivos policiales para hacer cumplir la norma.
“Por normas administrativas se está procediendo a la clausura del Hospital Agramont. Existen serias denuncias que en su momento serán demostradas, pero ahora lo que procede es el cierre del hospital”, dijo el director del Sedes, Reynaldo Almaráz Lazarte.
“Ya se ha puesto el precinto de clausura, pero lo han roto y eso es un delito. El Sedes va seguir el proceso correspondiente”, añadió la autoridad.
Por esta acción los funcionarios del Sedes y el Seres fueron agredidos, pese a que los efectivos policiales realizaron un túnel humano para brindarles seguridad. Fue así que procedieron a colar por segunda vez los precintos de clausura.
A la consulta de la situación de los pacientes que estaban hospitalizados en el lugar, uno de los funcionarios respondió que éstos estaban siendo atendidos normalmente.
De acuerdo a la explicación de los funcionarios del Sedes y el Seres los motivos de la clausura pasan por una supuesta negligencia médica, licencia de funcionamiento caducada, por no contar con la planilla de pago al personal y no aportar a las AFP’s.
Hasta el cierre de esta edición los funcionarios salubristas y la parte ejecutiva se encontraban con carteles, en puertas de nosocomio. Algunos de éstos decían “Tenga respeto por sus colegas”, “Por qué la discriminación”, “Dónde está el apoyo a los profesionales nacionales”.
La puerta principal de este nosocomio se encontraba cerrada, pero la de emergencias aún permanecía abierta.
Durante esta gestión las denuncias de supuesta mala praxis médica y altos cobros, se incrementaron de manera alarmante, mismas que llegaron hasta la Federación de Juntas Vecinales (Fejuve), la Central Obrera Regional (Cor), el Concejo Municipal, Derechos Humanos y otras instancias.
Éstos dirigentes fueron los portavoces de estas denuncias remitidas más adelante al Ministerio de Salud, Viceministerio de Lucha Anticorrupción y otros.