Agenda política desplazó a la economía en el 2008
(ANF).- La agenda política desplazó a la económica en el 2008 y se perdieron las preferencias arancelarias para productos bolivianos en el mercado de Estados Unidos, mientras la negociación para un Tratado de Asociación con Europa quedó paralizada por razones ideológicas.
En septiembre, el presidente Evo morales expulsó del país al embajador de Estados Unidos, Philip Goldberg, en momentos en los que el se planteaba la salida de la agencia antidroga norteamericana (DEA, por sus siglas en ingles)
El presidente George W. Busch y su Gobierno expresaron “dudas razonables” respecto a la cooperación antidroga de Bolivia y el país sufre una descertificación que antecede a la suspensión de los beneficios del ATPDEA.
Varias proyecciones señalan que a partir del 2009, se podría generar la pérdida de más de 50 mil fuentes laborales, directas e indirectas, y un déficit económico de al menos 280 millones de dólares.
Asimismo, la negociación de preferencias arancelarias en el sector exportador, que se negociaban con la UE en bloque, dentro del marco de la CAN, se vio truncada cuando los presidentes de Perú, Colombia y Ecuador pidieron a la UE, tratar el tema en forma individual, aislando al país del beneficio en común.
Ante los hechos, el Gobierno comenzó a buscar mercados alternativos para la exportación, como Venezuela, Brasil y otros, sin embargo, según especialistas, no es tan fácil reemplazar la pérdida de estos mercados estratégicos.
El presidente del IBCE, Ernesto Antelo López, convocó a prestar “especial atención a los efectos severos de la crisis mundial”, de la cual Bolivia no podrá escapar. Una razón para “no sustituir o perder mercados tan importantes como EEUU y la UE, y más aún “incurrir el error de ahuyentar inversiones y enfrentarse con quienes prestan cooperación”.
Para el diplomático y ex canciller del país, Armando Loayza, el Gobierno alejó al país de un sistema de preferencias arancelarias muy importantes en la economía nacional y le será muy difícil encontrar mercados sustitutos.
“El Gobierno debería revisar su política comercial internacional, porque nos puede llevar a un creciente aislamiento mundial; los efectos de la pérdida serán negativos. Esperemos que no nos lleve a la pérdida de la relación comercial con la UE, creo que debemos firmar un convenio bilateral, ya sea individual o en bloque porque si perdemos los dos mercados más grandes del mundo, otros países aprovecharán dichos beneficios”, remarcó.
Para el representante del IBCE, la inminente crisis mundial implicará menores precios “por lo que Bolivia por la baja, la competitividad de sus productos necesita consolidar mercados externos preferenciales y la China, Venezuela, Cuba, India, Vietnam y prácticamente todos, dejan de lado la ideología a la hora de los negocios”.