Bolivia carece de nuevos mercados alternativos
Empleados preparan la tela para elaborar prendas de vestir. |
La actual gestión de Gobierno llevó al sector productivo y exportador a una inercia total, puesto que permitió que se perdieran, o entraran en riesgo, los tradicionales mercados de exportación para los productos nacionales, ya que acuerdos con Venezuela como con Irán no son alternativas viables en criterio del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE).
La entidad de análisis califica la situación como “preocupante”, ya que los pedidos desde los Estados Unidos de Norteamérica decrecieron por dos factores: la crisis económica en aquel país, y la existencia de abastecedores más seguros que Bolivia, aquellos que disfrutan de Tratados de Libre Comercio o el ATPDEA consolidados para poder vender a ese país.
“Cuando se habla de mercados alternativos, todo es verso; el presidente Morales debería ser informado que el mercado venezolano no está funcionando y que Brasil así como México, día que pasa, deja de ser un mercado alternativo por la acelerada devaluación del Real, además que Argentina no quiere comprar. Por tanto, es increíble cómo algunos funcionarios públicos faltos de experiencia se contentan con las promesas que les hacen, pero que no pasan de eso, simples promesas, y la historia se repite”, afirmó Ernesto Antelo López, Presidente del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE),.
Brasil y Argentina
Recordó que el denominado “efecto Caipirihna” en Brasil –derivado de la crisis asiática a fines de los años ´90–, determinó la devaluación de la moneda brasileña ocasionando el desplome de las ventas de textiles bolivianos (principalmente, Manhattan) desde más de 5 millones de dólares, a menos de 1 millón, sin que se haya podido recuperar “pese a los rimbombantes anuncios de varios gobernantes –entre ellos el presidente Lula da Silva con su homólogo Carlos Mesa– no hubo ningún resultado, pues el proteccionismo brasileño continuó, así como la historia de las promesas, exactamente como hoy.
Informó también que, afectada por las dificultades políticas internas y las diferencias comerciales con el Brasil, la Argentina no está demandando productos bolivianos, y mucho menos del sector textil, el cual se halla condicionado además al trámite de una licencia previa de importación en el vecino país, que el Gobierno boliviano ni siquiera ha reclamado.
También México
El tercer mercado que se proyectaba como “alternativo” era México, pero con una devaluación del 25% para dar competitividad a su moneda, “las posibilidades para las ventas bolivianas se debilitan cada día que pasa”.
“Si a ello se suma la nada lejana probabilidad de que Venezuela devalúe su moneda, la situación para los exportadores bolivianos de manufacturas a corto plazo puede pasar de preocupante a dramática; decir que se pierden mercados es un eufemismo, lo que se pierde son empleos y sin empleos no hay cómo la gente pueda vivir bien”, advirtió el Presidente del IBCE.