Campañas solidarias
La Navidad llegó con 30 mil juguetes a los niños alteños
Distribuyen 30.000 juguetes, entre carritos y muñecas, a los niños de la ciudad de El Alto. |
• Desde tempranas horas, miles de madres y padres de familia llegaron hasta la avenida Bolivia para formar largas filas para recibir un regalo.
El párroco de la iglesia “Cuerpo de Cristo”, Sebastian Obermaier Mayer, distribuyó 30.000 juguetes, entre carritos y muñecas, a una cantidad similar de niños de la ciudad de El Alto. Sin embargo, el esfuerzo quedó corto, porque centenares de niños quedaron sin su regalo, quienes esperanzados realizaron largas filas en puerta de la parroquia de Villa Adela.
Desde tempranas horas miles de madres y padres de familia llegaron hasta la avenida Bolivia para formar largas filas para recibir un regalo para cada uno de sus hijos. Algunos de ellos decidieron pernoctar cerca del lugar junto a sus pequeños, que durante la mañana de este martes se mostraban algo despeinados.
De este titánico evento participaron cientos de efectivos policiales que pusieron orden en las filas que se observaban bastante largas. Los dos carriles de la avenida Bolivia, de la zona de Villa Adela, estaban apostados ocho filas, cuatro en cada carril.
Los niños junto a sus padres subieron a la testera que había sido armada casi al final de dicha avenida. Luego de recibir el regalo eran marcados con tinta uno de los dedos del pequeño, para así evitar que reciban repetidas veces el regalo que fue distribuido por el padre Sebastián Obermaier.
Por supuesto algunos niños hicieron el intento de volver a ingresar a las largas filas, pero ello sólo quedó en el intento porque gracias al estricto control de los efectivos policiales y feligreses que custodiaban el avance de las filas.
“Gracias Padre, gracias Padre, gracias señorita...” eran las frases que continuamente se escuchaban de los padres de familia que miraban con felicidad cuando sus hijos recibían el regalo tan ansiado. Hubieron familias numerosas porque el número de hijos sobrepasaba los ocho. Ellos aseguraban que habían llegado desde una provincia aledaña a la ciudad de El Alto.
SIN REGALO
Casi al promediar el mediodía, se escucharon voces de que los regalos se habían agotado. De pronto se vieron que los progenitores corrieron hasta la parroquia Cuerpo de Cristo y formar una larga fila que sobrepasó la primera cuadra.
El padre Obermaier minimizó el hecho, al asegurar de que este panorama se presenta cada año y que son niños que no tienen necesidad. “Esas filas se forman cada año, no es por necesidad, ni justificado. Eso ya es costumbre”, precisó el párroco.
Los 30.000 juguetes son parte de lo previsto para esta gestión porque la campaña denominada “Por la sonrisa del niño alteño”, que se desarrolló en su decimosexta versión no logró su cometido, ya que se había propuesto recolectar 50.000 juguetes.
Obermaier justificó esta acción con la situación económica por la que atraviesan los bolivianos. Sin embargo, destacó que la cantidad fue meritoria, porque se logró 30.000 sonrisas de los niños más pobres de la ciudad de El Alto.
Por esta razón no se animó a hacer proyecciones para el 2009, toda vez, que ello depende de la situación económica de las familias bolivianas. “No se sabe qué pasará el 2009, no puedo hacer proyecciones dentro un futuro tan incierto”, precisó el párroco que se mostró algo cansado.
Benedicta Soto, mujer de pollera de más de 40 años de edad, aseguró no haber recibido regalos para sus tres hijos porque éste se habría acabado en la avenida Bolivia. “Han dicho que han traído los regalos aquí, por eso hemos venido a hacer fila, pero no nos quieren atender”, precisó.
Francisca y Lidia , cada una con cuatro hijos, también se encontraban en puertas de la parroquia porque no lograron recibir juguetes. La primera porque dos de sus hijos se habían extraviado y los está buscando, y la otra porque estaba casi al final de la fila en la avenida Bolivia y no alcanzó a recoger porque se había terminado.