Homenaje al Dr. Ladislao Cabrera Vargas
Ana Rivera Sotomayor
El Centro Cívico Nacional “Dr. Ladislao Cabrera Vargas” rinde su homenaje al héroe al cumplirse hoy los 104 años de su fallecimiento. El recuerdo y la posteridad tienen el legado de 66 años de su vida ejemplar. Le correspondió al abogado actuar en momentos en que Chile invadiera en 1879 nuestro territorio, privando a Bolivia del acceso soberano que tuvo al océano Pacífico. Cabrera defendió ese territorio y mar boliviano en la ciudadela de Calama. Al enterarse de que tropas chilenas, luego de ocupar Antofagasta avanzaban sobre Calama, reunió al pueblo y a las autoridades, les informó del avance enemigo y les consultó si estaban de acuerdo con hacer una resistencia y todos dieron su aceptación, ofreciendo su ayuda y recursos.
Ante esa decisión, Cabrera procedió a preparar la defensa. El ayuntamiento y la Subprefectura proporcionaron algunas armas y como no eran suficientes y ante la tardanza del envío por parte del Gobierno, decidió adquirirlas, así como los víveres y todo lo necesario para el combate. Pudo hacerlo, porque además de ser patriota, era adinerado y era la autoridad en el Litoral, como Presidente de los Ayuntamientos.
La organización de la defensa la hizo en 30 días y a lo largo de tres millas o 15 kilómetros; los combatientes estaban distribuidos en esa extensión, eran 135, una defensa espartana frente a un Ejército de 1.300 chilenos con las armas más modernas de ese tiempo.
El combate de Calama, efectuado al amanecer del 23 de marzo de 1879, es el símbolo del heroísmo. Ladislao Cabrera además de ser el iniciador, el organizador de la defensa del Litoral, fue combatiente; montado en su caballo agarrando el fusil recorría los puestos de combate y otras veces lo hacía a pie impartiendo órdenes.
El máximo exponente del civismo, que defendió el Litoral boliviano, merece un monumento que perpetúe su memoria; fue el iniciador de la defensa guiado por su talento y amor a la patria. Desde todos los cargos que desempeñó, como magistrado, Presidente Interino de la República de Bolivia, diplomático, Prefecto de varios Departamentos del país, Ministro de la Guerra en 1887 o como Jefe de Estado Mayor en 1888 y posteriormente como Comandante en Jefe de la Gran Guardia del Ejército de Bolivia, desde donde se encontraba daba su mensaje, la enseñanza de defender la Patria y el Litoral boliviano, como él decía: venciendo cualquier dificultad.
La prensa fue también tribuna de ese mensaje. Fundó en La Paz “El Siglo Industrial”, en 1859, y en Caracoles “La Patria”, en 1878, siendo Director propietario de ambos periódicos. Dando su ejemplo de bolivianidad y cuando desempeñaba el cargo de Ministro de la Excma. Corte Suprema de Justicia, falleció el 24 de diciembre de 1904 en la capital Sucre, y allí descansan sus restos mortales.
Que la Patria ensalce la memoria de ese héroe de dimensión incalculable. ¡Gloria a su nombre inmortal!
La autora de esta nota es Presidenta del Centro Cívico Nacional “Dr. Ladislao Cabrera Vargas”.