¿Bolivia autonómica?
Wenceslao Alba Mercado
El Gobierno Nacional presidido por Evo Morales Aima trae consigo una serie de planes y proyectos; en muchos casos las transformaciones que se pretende implantar van más allá de lo imaginable, aunque las circunstancias, los eventos políticos y sobre todo la oportunidad nos demuestran lo contrario.
El país el 2 de julio de 2006 se sometió al primer referéndum, en el que el pueblo boliviano votó por la elección de los constituyentes que conformarían más tarde la Asamblea Constituyente. En esa oportunidad se identificó a los departamentos que impulsaban las autonomías departamentales, cuatro departamentos apostaron por el Sí, mientras los otros cinco apoyaban el actual modelo de administración centralizada y dependiente de la sede de gobierno, consecuentemente votaron por el No.
Los departamentos autonomistas que son Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando, redactaron sus proyectos autonómicos, posteriormente sometidos a referéndum de aprobación en sus departamentos, alcanzando un apoyo masivo, contra todo pronóstico, con una clara contraposición gubernamental, ante una campaña millonaria que no logró sus objetivos de persuadir la intención de voto de los ciudadanos autonomistas.
En el occidente la suerte es distinta, La Paz, Cochabamba, Sucre, Oruro y Potosí como una forma de mantener la unidad del país rechazó este proyecto y prefirió mantener la actual forma de administración, sin entrar en mayores consideraciones ni debate, porque sus objetivos son otros, con un apoyo sin precedentes al actual Gobierno.
El nuevo texto constitucional fue negociado con los partidos políticos con representación parlamentaria para su aprobación en el referéndum del 25 de enero del 2009. Podemos, Movimiento Nacionalista Revolucionario, Unidad Nacional y el Movimiento Al Socialismo revisaron los 411 artículos que componen ese trabajo, logrando consensos para un nuevo proyecto viable sobre la base de las modificaciones sugeridas por diferentes estamentos de la población boliviana a cerca de 180 artículos.
Precisamente en base a esas modificaciones del nuevo proyecto de texto constitucional se involucra a los nueve departamentos, para profundizar, implantar y reconocer cuatro modelos de autonomía, pero sólo tres de ellos con facultades legislativa, reglamentaria, fiscalizadora y ejecutiva: las autonomías departamental, municipal e indígena, cada una de ellas con igual rango constitucional. En el caso de la autonomía regional, está concebida como “un espacio de planificación y gestión”.
Los Estatutos serán determinados por una Ley Marco de Autonomías y Descentralización que “regulará el procedimiento para la elaboración de Estatutos autonómicos y Cartas Orgánicas, además las regiones deberán adaptar sus estatutos al texto de CPE.
Se consiguió que el Gobierno Nacional ahora se convierta en “autonomista”, este reconocimiento es una victoria de la lucha autonómica que demuestra su legitimidad en términos absolutos. Muchos usaron la autonomía como un simple discurso, sin comprender la verdadera implicancia de sus beneficios.
Los cinco departamentos en los que ganó el “No” al régimen de autonomías, deberán buscar los medios legales para reconsiderar su decisión. Pueden optar por la iniciativa popular, mediante un nuevo referendo y cambiar la primera decisión que tomaron, si quieren acceder al régimen de autonomías, contemplado en la nueva Constitución Política del Estado que será sometida a consulta el 25 de enero de 2009.