Uruguay
Despenalización del aborto fracasa por falta de votos para revertir veto
Manifestantes contra el veto presidencial. |
Montevideo, (Agencias).- La iniciativa de legalizar el aborto en Uruguay, por primera vez desde 1938, concluyó un largo y tormentoso camino sin poder convertirse en ley en la actual legislatura, tras el veto del presidente Tabaré Vázquez, que no logró ser levantado ayer por la Asamblea General.
El máximo órgano representativo dejó firmes las observaciones del Poder Ejecutivo, tras un acalorado debate que, como era previsible, no alcanzó la mayoría especial de 3/5 de componentes de cada Cámara, señaló a AFP Jaime Trobo, diputado del Partido Nacional, segunda fuerza política en el Congreso.
Insuficiente
La Asamblea, presidida por el senador oficialista y ex líder guerrillero tupamaro José Mujica, se saldó con una votación insuficiente de 15 senadores en 29 y de 44 diputados contrarios a levantar la veda, contra 46 a favor. El proyecto de ley que había sido sancionado con los votos del oficialismo, habilita a la mujer a “decidir la interrupción de su embarazo durante las 12 primeras semanas de gravidez”, alegando situaciones de penuria económica, familiares o de edad, así como por razones de salud, malformaciones o peligro de la vida de la madre.
Vázquez, de profesión médico oncólogo, vetó la propuesta la pasada semana junto a la ministra de Salud, María Julia Muñoz, fundamentando su decisión “en razones de orden jurídico, científico y técnico; identidad filosófica y principios éticos”. Asimismo, alegó que la legislación “no puede desconocer la realidad de la existencia de vida humana en su etapa de gestación, tal como de manera evidente lo revela la ciencia”.
Difícil trámite
Desde su presentación en el Congreso en 1985, apenas restablecida la democracia en el país, el proyecto navegó bajo nebulosas, en medio de amenazas de bombas en el Congreso, reiterados anuncios de veto presidencial y hasta de excomunión, por parte de la Iglesia Católica. El arzobispo de Montevideo, Nicolás Cotugno, dijo al semanario Búsqueda que el fundamento esgrimido por Vázquez para interponer el veto, “es tan compartible que perfectamente podría ser firmado por la comisión Pro Vida de la Santa Sede”.
En la misma línea se expresaron los legisladores contrarios a esta práctica, al cabo de la sesión que puso fin a la discusión, pero mantuvo viva la polémica. El senador Trobo dijo haber asistido a un “triunfo de la ética y de la vida”, mientras Luis Alberto Heber, del mismo sector, calificó de “insólita e incoherente” la actitud de la fuerza política de gobierno, “que salió ilesa gracias a los méritos del Mandatario, cuando ésta lo expuso a una situación de apremio”.
Decepción
De su lado la senadora oficialista Margarita Percovich, expresó una “profunda decepción con el sistema político”, que permitió “frustrar una instancia de lucha clave en materia de salud sexual y reproductiva”. Lilián Abracinskas, coordinadora de la Comisión Nacional de Seguimiento, Mujeres por Democracia, Equidad y Ciudadanía, atribuyó el desenlace a la “negligencia del presidente Vázquez y a su manera autoritaria de ejercer el poder”.
La activista, lamentó asimismo la postura de los partidos tradicionales, que impidieron derivar en un camino de consulta popular, mediante la convocatoria a un plebiscito.
Según una reciente encuesta de la empresa Interconsult, el 57% de los uruguayos aprueba el aborto, 42 por ciento está en contra y 1% dice no tener posición sobre el particular.
Ilegal
En Uruguay se consuman anualmente 33.000 abortos, según datos que obran en poder del Parlamento y de la Asociación Uruguaya de Planificación Familiar. A nivel judicial se estima que la cifra real es más del doble y que la práctica clandestina deriva anualmente en medio centenar de procesamientos y casi una docena de muertes.