Monumento al Bicentenario de la Revolución del 16 de Julio de 1809
Eduardo Requena Lazcano Antecedentes históricos
La Revolución del 16 de Julio de 1809, el primer grito libertario de América, estalló en la ciudad de La Paz encabezado por el protomártir don Pedro Domingo Murillo. Adquirió notoriedad en el continente por su carácter revolucionario. La profética frase de “La tea que dejo encendida nadie la podrá apagar” fue el fuego que se propagó inextinguible y que alumbró en todos los confines de la América del Sur. Y ostenta desde entonces el apelativo de “La Paz, cuna de valientes, tumba de tiranos”. Fueron conspiradores Juan Bautista Sagárnaga, Gregorio y Victorio García Lanza, Juan Basilio Catacora, Gabino Estrada, Ramón Arias, Francisco Javier Ortuño, José Manuel Mercado, Baltasar Alquila, Mariano Michel, el cura de Sicasica José Antonio Medina, Cordero, primera víctima de la revolución y otros. Así como las mujeres patriotas doña Vicenta Juaristi Eguino, Ursula Goyzueta y las mestizas Simona Manzaneda, María Nieves Linares.
Historia prerrevolucionaria
Precursores lejanos son las sublevaciones indígenas del cacique indio Guanayquile en Zongo (diciembre de 1623) con su segundo Gabriel Agla; las rebeliones de los mestizos Antonio Gallardo, “el Philinco” (1661); las rebeliones indígenas de Tomás Tupac Katari (marzo de 1780) en Chayanta, de los hermanos de Katari, Dámaso y Nicolás que se sublevaron en Macha; del cacique de Tungasuca José Gabriel Tupac Amaru que encabezó la sublevación en el Cusco.
Andrés Amaru, hijo de Gabriel Tupac Amaru, que hizo el cerco de Sorata, represó las aguas del Illampu y las lanzó sobre el pueblo de Sorata. Amaru se dirigió con sus huestes a La Paz, presentándose en El Alto el 26 de agosto de 1781, donde se unió con las de Katari. Acometió la ciudad con el intento de arrasarla, habiendo quedado reducidos a escombros los templos de San Pedro, San Sebastián, las Recogidas y el convento de San Francisco. Una revolución social fue encabezada por el indio Julián Apaza, sacristán de la iglesia de Ayo Ayo, auto titulado virrey Túpac Katari, que cercó la ciudad de La Paz el 13 de marzo de 1780. Bartolina Sisa, mujer de Apaza, también ostentaba el título de Virreina y luchó en el cerco paceño, asedio que duró 9 meses.
Torre Obelisco del Bicentenario
Es deber de la paceñidad recordar y rendir tributo el año 2009 al Bicentenario de la Revolución del 16 de Julio de 1809, y qué mejor manera de hacerlo que presentando el proyecto arquitectónico de la Torre Obelisco del Bicentenario, y proponer su construcción en el sitio elegido, como un número de festejos del Comité del Bicentenario. Es un proyecto de sentido social patriótico y altruista, recordatorio histórico de tan memorable acontecimiento, que perdurará para siempre en el sentimiento del pueblo paceño.
Ubicación expectable
El proyecto urbano arquitectónico de la Torre Obelisco del Bicentenario, de altura imponente de 100 metros, está ubicado en la zona de equipamiento de La Florida, frente a las sandwicheras de las cholas (las caseritas), a lado de la costanera del río La Paz.
Punto referencial citadino
Lugar de paso diario de cientos de vehículos por hora que se desplazan de la zona sur al centro de la ciudad de La Paz y viceversa. Será un punto referencial citadino, e icono urbano arquitectónico de la paceñidad, que será visto desde El Alto, las laderas y el valle. Es un proyecto urbano arquitectónico de fantasía y libertad que nace en la época de cambio, como acto de fe y sentimiento de solidaridad y paz nacional.
Período histórico
Cada período de la historia, cada época cultural tiene la fuerza creativa para generar su cultura con un estilo expresivo propio, gracias a una aguda sensibilidad para hallar su forma fundamental, como la presente propuesta. Es un proyecto del mundo futuro, será parte de la historia de La Paz. (Continuará).