Dubitaciones gubernamentales
La forma de gobernar el país por parte del presidente Evo Morales Aima y sus colaboradores se caracteriza por las dubitaciones y errores que cometen constantemente. Esta forma de actuar devalúa el apoyo que el líder cocalero había obtenido después de ganar en elecciones generales, cuyo resultado llamó la atención de los mandatarios, sobre todo de los países desarrollados, los que sostuvieron reuniones, primero para conocerlo y ofrecerle ayuda para enfrentar retos como la preservación y defensa del medio ambiente, la lucha contra el narcotráfico, la reducción de la pobreza, la justicia social y el respeto a los derechos de las personas. Antes la elección presidencial se la hacía con el tiempo limitado y eso no permitía realizar un periplo en busca de apoyo para el nuevo Gobierno, lo que sí sucedió con el actual Primer Mandatario, que aprovechó más de un mes para las visitas protocolares como Presidente Electo de Bolivia.
Pero el Gobierno no aprovechó esa situación para ejecutar una política internacional de acercamiento con todos los países, sin tomar en cuenta la ideología de cada uno de ellos. Por el contrario, la administración gubernamental cuestiona a todos los gobiernos que no son afines al “socialismo” y por ello tiende al enfrentamiento injustificado e improductivo, aunque después de agredir e insultar hace esfuerzos para que se mantenga o restituya la ayuda económica destinada a Bolivia. Estas incongruencias nos muestran que no existe seriedad en las decisiones del Ejecutivo, lo que se refleja en el exterior de manera negativa y deteriora la imagen de la Patria.
La prueba más clara de las dubitaciones del gobierno del Movimiento Al Socialismo es lo que sucede con el plan “Puño de Hierro”, cuya ejecución se la publicita como si se tratase de la fórmula que solucionará el desabastecimiento de hidrocarburos, especialmente diesel. Incluso se recurre a efectivos militares para que controlen la venta de esos energéticos en las estaciones de servicio, así como se moviliza a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico, para vigilar el transporte de Gas Licuado de Petróleo, gasolina y diesel a las zonas consideradas “rojas” para la elaboración de cocaína y sus derivados, puesto que esos combustibles son usados como reactivos en esa ilícita actividad. Paralelamente se instruye un control a todos los motorizados que circulan por las fronteras para evitar el contrabando de esos productos, actividad que en los últimos años ha crecido de forma alarmante.
A casi una semana del inicio del referido plan, los agricultores de San Julián en el departamento de Santa Cruz y comunidades afines al partido de gobierno, como protesta por las limitaciones en la venta autorizada de diesel bloquearon la carretera y anunciaron medidas de presión. Considerando que quienes habían elaborado el Decreto desconocían las necesidades del sector agropecuario, demandaban suprimir la exigencia de autorización para la adquisición de 120 litros, volumen que no alcanzaba para un día de funcionamiento de la maquinaria que utilizan. La protesta tuvo sus efectos, el “Plan Puño de Hierro” fue flexibilizado y ahora se requiere de una autorización especial pero para compras hasta 400 litros. Esta determinación del Gobierno no satisface a los choferes, a la gente que comercializa combustibles al raleo y a los de la Asociación Nacional de Productores de Oleaginosas, porque esa cantidad no cubre sus necesidades, por lo tanto anuncian nuevas presiones y es posible que el Ejecutivo siga flexibilizando el contenido de ese documento.
Este cambio de posición por la presión de agropecuarios masistas ha originado la protesta de los industriales que consideran que el Plan Puño de Hierro es discriminador, porque es prohibitivo para unos y blando y favorable para otros, como los agropecuarios de San Julián que se identifican con el partido de Gobierno. La medida tiene que ser para todos los que viven en el territorio boliviano sin favoritismo. Antes de afirmar en la ONU que no hay desabastecimiento de hidrocarburos en Bolivia, el Presidente tiene que cerciorarse de si lo que dice es cierto, porque mientras hacía esa declaración, campesinos afines a su partido bloqueaban y protestaban contra el Gobierno por el desabastecimiento de diesel fundamentalmente. El país no se gobierna con mentiras y dubitaciones que generan protesta, como ocurrió en uno de los bastiones masistas del departamento de Santa Cruz.