Clase política se aplazó, según titular del Colegio de Politólogos
“La clase política se aplazó en Bolivia, porque hay un desconocimiento del uno por el otro; creo que el Conalde (Consejo Nacional Democrático) y el Gobierno son ciegos, porque no quieren ver la realidad; son sordos, porque no se escuchan el uno al otro; y son mudos, porque no dicen lo que la población espera que digan”, afirmó el presidente del Colegio de Politólogos de La Paz, Franklin Pareja.
Manifestó que el proceso de búsqueda de diálogo concluyó de manera frustrante y hasta agotarla, sin embargo, cree que ahora se debe encarar un proceso de mediación no sólo con actores como la Iglesia, Defensor del Pueblo y Derechos Humanos sino con otros organismos internacionales.
“Pienso que deberían intervenir actores de la comunidad internacional, válidos, creíbles, transparentes y consistentes, que sea capaz de tender el puente de oro y poder fijar una agenda para ponernos de acuerdos, y saber qué tipo de Estado queremos los bolivianos”, manifestó.
También apuntó a la equivocación gubernamental en “infravalorar” a las minorías de la oposición para imponer un proyecto hegemónico, que en su aplicación teórica siempre se manifiesta con una “alta resistencia, porque precisamente ese proyecto de imposición puede tener un costo demasiado elevado”.
Sostuvo que en el contexto político, tras el referendo revocatorio existe una paradoja “donde los dos actores son mucho más legítimos que antes del día de la consulta. “Sin embargo, lo lamentable es que no se ha incrementado la polarización sino el radicalismo, y el radicalismo se alimenta de una fuente para subsistir y esa fuente es la violencia, porque las bases exigen la imposición y puesta en vigencia inmediata de los instrumentos que cada uno maneja en su agenda”, puntualizó.
Pareja aclaró que “las bases le exigen al Gobierno la inmediata implementación de su proyecto de Constitución, y al Conalde lo propio, le exigen la vigencia de los estatutos”.
Mencionó que “eso está ocasionando que los actores políticos, estén empezando a perder el control de sus propias bases y si continúan los radicalismos, se verán sobrepasadas por éstas”.
Señaló que ambos actores, no terminaron de comprender la realidad política y menos de una lectura real de los resultados del revocatorio, y que es la obligatoriedad de que estos actores coexistan y dialoguen. “Si hasta el momento un actor no se ha impuesto al otro es porque ninguno de los dos tiene la capacidad coercitiva de poder neutralizarse. Es decir, ni el Gobierno puede neutralizar a la ‘medialuna’ ni la ‘medialuna’ puede neutralizar al Gobierno”, expuso.
PELIGROS
Pareja identificó en este escenario a las Fuerzas Armadas como a uno de los actores fundamentales que se encuentra en apronte, pero que “no se van a animar a apretar el gatillo porque esto tendría consecuencias catastróficas para el país”.
Entre los peligros, también apuntó a que éste sería de carácter económico y político, alto costo que no impactaría al Gobierno ni al Conalde, sino a la propia población en el transcurso de los próximos días y semanas.
Señaló que las partes perdieron sus objetivos y procedimientos legales para alcanzar y solucionar los problemas de fondo, dejando de lado las verdaderas aspiraciones de la población.
“Es difícil restablecer la negociación. Considero que es importante el ingreso a un proceso de mediación internacional, porque se ha llegado a una instancia donde no se consideran adversarios políticos sino enemigos políticos. El diálogo va a llegar, esperemos que no llegue con sangre, por lo que es mejor el diálogo para evitar la sangre,”, concluyó.